Liniers en Chile

conejoviajeAyer salí a las 5 de la tarde de clases y me fui corriendo al metro. A esa misma hora iba a estar Ricardo Siri Liniers, un dibujante argentino que ha hecho varios libros y que publica diariamente su tira cómica Macanudo en el diario La Nación. Hace un par de años que leo sus tiras, y no podía creer que vendría a Chile a firmar libros. El lugar era una librería llamada Catalonia, que está cerca del metro Los Leones.

Fui con mi ejemplar de Conejo de viaje en la mochila, creyendo que no me demoraría más de dos horas, pero la fila era enorme. En realidad eran dos filas; una para aquellos que compraron un libro el mismo día, y otra para quienes iban con libros traídos desde sus casas. Obviamente la primera avanzaba mucho más rápido, ya que cada cuatro personas que entraban, sólo una pasaba de nuestra fila. La espera fue eterna; apenas avanzábamos.

Cuando ya eran las 7 de la tarde (hora en que se supone terminaría la firma de libros), estaba muy preocupado. Iba recién en la mitad del trayecto, y todo indicaba que me iría sin el recuerdo de Liniers. Pero los minutos pasaron y él seguía en la librería. Creí que su generosidad no duraría más de una hora, pero Liniers seguía recibiendo a las personas. Hacía mucho frío, y casi no sentía los dedos de mis pies, pero a eso de las 10 de la noche llegué a la puerta de la librería. Estaba a sólo pasos de conocerlo, de darle la mano siquiera.

Liniers estaba en el segundo piso de la librería, con un polerón naranjo (o rojo, no me acuerdo) y sus lentes. Mientras subía la escalera no se me ocurría qué decirle, y por más que pensaba no surgía nada en mi cabeza. Cuando llegué le di la mano y lo saludé; le pasé mi libro y me preguntó qué dibujo quería. Yo le dije “a Enriqueta leyendo un libro, si se puede”, y comenzó a dibujar. Con un plumón negro hizo a Enriqueta y escribió la dedicatoria; luego con uno rojo pintó algunos detalles y firmó. Salí con el libro entre las manos y me fui cojeando al metro (creo que estar tanto rato parado no es muy saludable). Pero valió la pena, las cinco horas esperando, el frío, el hambre, todo.

Grande Liniers.

Anuncios

3 pensamientos en “Liniers en Chile

  1. Hey bakan eso d ela firma de libros, como en USA, tal vez debas darme una pagina o algo donde pueda leer a Liniers, tu sabes que no leo el diario. Buena onda que te fuera bien con Liniers, no será como Homero cuando iba a conocer a Rambo y decía “voy al rato, voy al rato” pero cuando volvió ya no estaba. Dime que te parece el nuevo color de mi blog. bye

    P.D: Ve UP

  2. Fui y era un caos, se suponía que me guardarían un número, me aburrí y retiré, de todas formas Liniers se mostraba re buena onda y dispuesto. Hay que reconocer su entrega y relajo no?.

    Se quedó hasta las 10???

    Publica la dedicatoria…

    Se esperará entonces hasta Octubre en su visita con Johansen,

    Slds

  3. y viste el chiste de hoy en La Nación, se pasó este tipo, que suerte la tuya, me enteré al ver su tira de hoy, que estuvo en Chile, bueno ya me tocará a mi, vale la pena congelarse los dedos por un tipo tan buena onda como él

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s