De jueves a domingo (2012)

ImageNo soy muy asiduo a ver películas chilenas, mucho menos en el cine. El año pasado solo fui a ver No, y el antepasado Violeta se fue a los cielos. Para corregir esto decidí ver cintas nacionales de forma más regular, para poder tener un panorama de lo que está ocurriendo con esta industria en nuestro país. La película que escogí fue De jueves a domingo, el primer largometraje de Dominga Sotomayor, que ha ido acumulando varios reconocimientos en festivales a lo largo del mundo. Si bien estos premios sirvieron como factor que me llevó a verla, tampoco puede ser lo único que tenga en cuenta al momento de opinar sobre ella, ya que es mucho más importante explicar lo que provocó en mi; de lo contrario esto solo sería un listado de premios que por si mismos no aportan mucho.

La película comienza de madrugada, con un plano estático y prolongado en el que se muestra la habitación de la protagonista, Lucía (Santi Ahumada). Mientras ella duerme, se puede ver a través de su ventana cómo sus papás (Paola Giannini y Francisco Pérez-Bannen) preparan el automóvil de la familia para un largo viaje. Cuando ya está todo listo, su papá la va a buscar y la lleva al auto junto a su hermano menor (Emiliano Freifeld). La familia se dirige hacia el norte, a visitar un terreno que tienen, y que según el papá de Lucía algún día podría llegar a ser de ella. Pero lo que parece ser un viaje sin mayor importancia para la protagonista, se convierte poco a poco en el escenario para que salgan a flote algunos problemas en el matrimonio de sus papás.

Antes de ver De jueves a domingo es necesario tener en cuenta que su ritmo es bastante pausado. Así como el viaje que emprenden los personajes, no sabemos muy bien lo que pasará durante el camino, por lo que hay pasajes en los que no ocurren demasiadas cosas. La primera media hora, por ejemplo, más que narrar una historia se encarga de mostrar la relación que existe entre los miembros de la familia y sus personalidades. El papá nostálgico y obstinado, la mamá que añora su juventud, el hermano menor inquieto, y Lucía, que está en una edad en la que comienza a ser consciente de algunas cosas que pasan desapercibidas para niños más pequeños.

La gran virtud de la película es la elección de su personaje principal. El elemento dramático de la historia, representado por la crisis matrimonial que viven sus padres, es mostrado de una forma más sutil a través de sus ojos. Este problema matrimonial no nos llega de forma directa, sino que a través de indicios: una mirada, algún desacuerdo, un choque de personalidades. Como espectadores vamos descubriendo los problemas de la pareja al mismo tiempo que Lucía, quien debido a su personalidad un poco más introvertida tiene un rol de observadora dentro de la historia.

Hay una escena muy buena en la que se muestra cómo Lucía y su hermano menor viajan agarrados del techo del auto, mientras sus papás discuten dentro del vehículo. Solo Lucía se da cuenta de esto, ya que su hermano está más preocupado de divertirse. Que la discusión no se pueda escuchar debido al ruido del viento y el motor es un gran reflejo de la situación de Lucía en el conflicto de sus padres. Cuando los papás discuten tratan de hacerlo de tal manera que los hijos no se den cuenta, y no se vean expuestos a los problemas de los “grandes”; pero a pesar de esos esfuerzos, uno como hijo se da cuenta la mayoría de las veces de estos conflictos.

Otro elemento positivo de la película es lo genuina que parece. Los diálogos y las actuaciones son muy naturales, por lo que uno queda convencido rápidamente de que está viendo a una familia real. De vez en cuando aparece alguna expresión medio forzada, o una entonación que refleja la patología conocida científicamente como “papa en la boca”, pero son detalles que no molestan demasiado. Esta credibilidad de la película se logra a través de pequeños momentos, como una escena muy chistosa donde Lucía le está sirviendo bebida a su hermano menor.

Tal vez lo que más le juega en contra a la cinta es su sencillez. Si bien no daña en nada a la calidad del resultado final, si puede afectarla con posterioridad. La película es tan poco pretenciosa que puede llegar a ser olvidable. No estoy seguro de si dentro de un par de meses voy a recordar de qué se trataba o quiénes eran sus personajes secundarios. Hay un par de momentos memorables, que visualmente quedan presentes luego de salir del cine, pero no creo que sean suficientes para superar este riesgo. Eso sí el problema no es tan grave tomando en cuenta que es la ópera prima de la directora, y lo más probable es que lo corrija en sus posteriores trabajos.

Anuncios

Un pensamiento en “De jueves a domingo (2012)

  1. Pingback: Gloria (2013) | sin sentido

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s