Jagten (2012)

ImageHace algunos días comencé a ver la serie Hannibal, donde el actor danés Mads Mikkelsen interpreta al famoso psiquiatra y caníbal Hannibal Lecter. Mikkelsen tiene un gran talento como actor, y posee además la habilidad de acaparar la atención del público solo con su presencia en pantalla. Dado que la única película que había visto de él era Casino Royale, decidí buscar otras cintas donde hubiese participado, lo que me llevó a conseguir En kongelig affaere (A Royal Affair) y Jagten (The Hunt, o La caza/La cacería en español). La primera es una muy buena película de época, que mezcla una trágica historia de amor con los juegos del poder político, pero fue la segunda la que más llamó mi atención.

A diferencia de En kongelig affaere, donde tenía una cierta idea de cuál sería el tono de la película antes de verla, al momento de ver Jagten solo conocía su título y su poster. Nada más. De hecho este conocimiento tan limitado me había llevado a tener una imagen bastante errónea de la cinta, ya que al relacionar el título con la mirada de Mikkelsen creí que se trataría de un thriller o de una película de acción tipo Taken (2008). Es decir, en el poster aparece el actor con algunas heridas en el rostro y una expresión amenazante, acompañado de un título como La cacería. Daba para confusión, ¿cierto? Afortunadamente esta ignorancia es la que permite que uno se sorprenda de forma genuina y se adentre mucho más en la historia, sin tener que lidiar con prejuicios.

La película es protagonizada por Lucas (Mads Mikkelsen), un profesor divorciado que trabaja en una guardería para niños. Lucas tiene una vida tranquila, y de vez en cuando sale a beber y cazar con sus amigos. En la guardería es muy querido por los niños, quienes ven en él a un compañero de juegos más que a un profesor. Sin embargo, su vida se verá gravemente afectada cuando una niña de la guardería llamada Klara (Annika Wedderkopp) lo acusa de haber tenido un comportamiento inapropiado con ella.

Aunque la acusación solo es una invención de la niña, quien se había enfadado con Lucas por algo sin mayor importancia, la mentira rápidamente adquiere más fuerza y ya es muy tarde para retractarse. La actitud de los padres y las profesoras de la guardería va más encaminada a asumir la veracidad de la acusación que a examinar las evidencias, por lo que Lucas deberá enfrentar una situación que recuerda a la novela El proceso de Franz Kafka. Con la diferencia que en el libro el protagonista era sometido a un aparato burocrático avasallador, mientras que en la película se muestra más el escarnio público que debe aguantar el profesor por parte de los habitantes de la ciudad.

En la actualidad el abuso sexual de menores de edad es uno de los delitos más reprochados por la sociedad. Ni siquiera el asesinato genera tanto rechazo entre las personas. Esto ya que los niños son vistos como víctimas mucho más vulnerables ante este tipo de conductas, por lo que requieren una mayor protección. Cualquier persona, con un mínimo de razonamiento, debería llegar a la misma conclusión. Pero este especial cuidado que deben tener los niños no debe llegar al absurdo de generar arbitrariedad e histeria al momento de determinar si se ha cometido un delito o no. Principios como el debido proceso van encaminados a garantizar derechos que resguarden la dignidad de las partes, como la presunción de inocencia o la exigencia de alcanzar una certeza más allá de toda duda razonable.

El problema es que este tipo de garantías solo son vinculantes para los jueces, y no siempre son respetados por la opinión pública o los medios de comunicación. En delitos como este la opinión de los ciudadanos comunes y corrientes es generalmente agresiva y volátil. Mientras un juez debe ponderar pruebas y reflexionar durante un determinado período de tiempo para ver si alguien es culpable o inocente, el veredicto de la calle es casi instantáneo. Es entendible que los padres de un niño sientan rabia ante la mínima sospecha de que alguien ha abusado sexualmente de su hijo, pero esta rabia no puede estar presente en aquella persona que debe examinar el caso y decidir si el acusado es condenado o no, ya que dicho sentimiento solo serviría para nublar su razón. Por algo los linchamientos están prohibidos.

El comportamiento de gran parte de los personajes en la película resulta irracional, arbitrario, pero esto es precisamente porque actúan sin obedecer a la lógica. Aunque las profesoras y los padres creen estar protegiendo a la víctima, lo que hacen es conducir una acusación vaga e incompleta a una que se ajuste más a lo que ellos esperan oír. Cuando la supuesta víctima intenta retractarse, sus padres ven esto como un síntoma del trauma que ha sufrido, y no le hacen caso.

La cinta se encarga de transmitir muy bien el sentimiento de injusticia que rodea a los hechos narrados. A diferencia de Doubt (2008), otra película que trata el tema de los abusos sexuales a niños por parte de un profesor, en Jagten uno tiene claro que el protagonista no ha cometido delito alguno. El filme está diseñado para poner a los espectadores en los zapatos de Lucas, haciéndonos partícipes de la angustia que experimenta el protagonista. A lo largo de la película uno siente un enorme nudo en el estómago, el que permanece incluso después de que aparecen los créditos finales. Esto se debe sobre todo a la gran actuación de Mads Mikkelsen, quien parte como un personaje que confía en su inocencia y resiste de forma estoica las acusaciones, pero que poco a poco va sufriendo el desgaste de este absurdo enfrentamiento.

Uno de los aspectos más complejos a los que se ve expuesto Lucas es que la amenaza que lo atormenta carece de un emisor identificable. Es cierto que a lo largo de la película el personaje recibe los insultos y miradas frías de varios habitantes de la ciudad, pero este fenómeno no está limitado a un número fijo de personas, es algo más amplio. Puede que Lucas llegue a convencer a ciertas personas de que es inocente, pero la sospecha permanecerá en el resto de la población. La opinión pública es un concepto que se entiende mirando a la masa, no a los individuos. La amenaza, por lo tanto, pasa a ser abstracta, anónima.

Anuncios

4 pensamientos en “Jagten (2012)

  1. Pingback: Mud (2012) | sin sentido

  2. Pingback: Prisoners (2013) | sin sentido

  3. Pingback: Las mejores películas de 2013 | sin sentido

  4. Pingback: Far from the Madding Crowd (2015) | sin sentido

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s