The Way Way Back (2013)

the-way-way-back-posterEl año pasado, Jim Rash y Nat Faxon ganaron un premio Óscar por coescribir el guion de The Descendants (2011) junto al cineasta Alexander Payne, el cual estaba basado en la novela homónima de Kaui Hart Hemmings. Aunque la premisa de aquella historia podría haber dado lugar a una película cursi y llena de clichés, el guion le otorgó un tono mucho más irónico y cómico, así como un importante desarrollo en los personajes. Dos años después, Rash y Faxon regresan con una nueva película, The Way Way Back, en la que no solo optaron por una historia original, sino que además decidieron debutar como directores.

La historia es protagonizada por un adolescente llamado Duncan (Liam James), quien es forzado a pasar las vacaciones de verano en  la casa de playa de Trent (Steve Carell), el novio de su madre, Pam (Toni Collette). En el viaje también va Steph (Zoe Levin), hija de Trent. Duncan es un joven retraído, que tiene dificultades acostumbrándose a la idea de que su madre tenga un novio. Y por si las cosas no fueran lo suficientemente difíciles, Trent tampoco pone de su parte para crear un ambiente de confianza. El protagonista parece estar al margen de la relación entre su madre, Trent y Steph, por lo que deberá arreglárselas por si solo para pasar el resto de las vacaciones en un pueblo donde no conoce a nadie.

Aunque el panorama no parece muy alentador, Duncan no tarda en fijarse en una de las amigas de Steph, Susanna (AnnaSophia Robb), quien también parece estar aburrida en aquel pueblo. El problema es que Duncan no logra reunir la confianza suficiente para mantener una conversación con ella, por lo que se limita a breves e incómodos intercambios de palabras. Un día, mientras visita el pueblo, el protagonista conoce a un hombre llamado Owen (Sam Rockwell), quien administra un parque acuático. A pesar de las dificultades sociales de Duncan, Owen decide contratarlo para que trabaje en su parque, donde poco a poco irá sintiendo el cariño y respeto que no recibe en casa de Trent.

Al ver The Way Way Back, una de las películas que se me vino a la mente fue Adventureland (2009), la cinta dirigida por Greg Mottola y protagonizada por Jesse Eisenberg y Kristen Stewart. En ambas películas los protagonistas son adolescentes desadaptados que tienen problemas en sus hogares y terminan trabajando en un parque de diversiones, donde sus vidas mejorarán al conocer a personajes que no tardarán en convertirse en sus amigos. Al estar gran parte del día en sus trabajos, los protagonistas pasan a convertir estos parques de diversiones en sus nuevos hogares, ya que en ellos encuentran todo lo que falta en sus familias. Pero donde The Way Way Back supera a Adventureland es en la cercanía que logra generar entre su personaje principal y el espectador.

Los problemas que sufre el personaje de Liam James son más genuinos que los de Jesse Eisenberg, por lo que es mucho más fácil sentir empatía por él. El divorcio de los padres, la aparición de nuevas personas en la intimidad de la vida familiar, el hecho de estar en un lugar donde uno parece no encajar, todos estos son temas más cercanos que los tratados en Adventureland. El guion de Rash y Faxon es capaz de generar un vínculo emocional con el espectador, lo que es muy relevante, ya que de esta forma las acciones de los personajes nos llegan a importar.

Pero esto no solo se debe al guion de la película, sino que también a las actuaciones. Liam James realiza una gran labor como el protagonista de la cinta, transmitiendo su carácter retraído a través de la postura de su cuerpo y su forma de hablar. Su actuación nos permite comprender sin necesidad de muchos diálogos qué es lo que piensa del viaje y cómo se siente en compañía del resto de los personajes. Una mezcla de incomodidad, aislamiento y enfado que lo transforman en un retrato bastante fiel de lo que significa ser un adolescente. Esto se complementa con la actuación de Steve Carell, quien interpreta al novio de la madre del protagonista. Trent es un tipo despreciable, que recurre a un discurso de bondad e inclusión pero que a través de sus acciones demuestra que no le interesa demasiado la opinión de Duncan, dejándolo en un tercer o cuarto plano. Para Trent, Duncan es simplemente un accesorio que viene incluido junto a su novia, por lo que cree tener la autoridad de regañarlo y tratarlo como si fuese su propio hijo.

Es precisamente a raíz de este aspecto que surge el título de la película. La frase “the way back” puede ser traducida literalmente como “el camino de vuelta” o “el camino de regreso”, pero la película parece utilizarla en un sentido más coloquial, como sinónimo de “muy atrás”. La primera escena de la película muestra una conversación entre Trent y Duncan, mientras van en el auto camino a la casa de la playa. En estos primeros minutos de la cinta se muestra a Trent conduciendo el vehículo, a Pam durmiendo en el asiento del copiloto, y a Steph durmiendo en el asiento trasero, ocupándolo de forma horizontal. Esto obliga a Duncan a ir sentado atrás de Steph, en una tercera fila de asientos a la que se accede a través de la puerta del maletero (el auto es de aquellos denominados “familiares“). La ubicación del protagonista en el vehículo no es simplemente física, sino que refleja la forma en la que es tratado en la dinámica de los otros tres personajes.

En las escenas siguientes se muestra cómo Duncan es dejado de lado mientras Trent y Pam pasan el rato junto a otros amigos adultos. Steph, por su parte, Steph está más preocupada de ir a la playa junto a sus amigas y su novio, por lo que tampoco lo toma en cuenta. Duncan es un adolescente tímido que no saca su voz para demostrar su descontento ni tiene la confianza suficiente para expresarse, por lo que su evolución como personaje va encaminada a ocupar un rol mucho más protagónico dentro de su familia y dentro de su propia vida. Esto lo logrará gracias al ambiente que existe en el parque acuático de Owen (interpretado por un muy talentoso Sam Rockwell), quien pese a su personalidad inmadura, termina convirtiéndose en una mejor figura paterna que Trent, ya que trata a Duncan con respeto. La relación entre el título y el lugar físico que ocupa Duncan en el automóvil se hace más evidente si tomamos en cuenta las últimas escenas de la película, ya que sirven como manifestación de lo que el personaje logró en aquellos días en la playa.

Al igual que el trabajo anterior de Rash y Faxon, The Way Way Back posee un tono que mezcla muy bien el drama y la comedia. Esta última depende principalmente de los momentos incómodos que vive el protagonista, así como de algunas escenas de humor negro e ironía. El tono utilizado por la película, sumado al cariño que demuestra por su protagonista, la acerca bastante a la cinta The Kings of Summer (2013), convirtiéndose en dos de las experiencias cinematográficas más memorables de este año. Puede que en términos de trama The Way Way Back no innove demasiado, siendo a veces hasta predecible, pero son sus momentos de genuina emoción los que terminan por convertirla en una muy buena película.

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4 pensamientos en “The Way Way Back (2013)

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