20 Feet from Stardom (2013)

ImageSus nombres no aparecen en los afiches de los conciertos. Relegados a un costado del escenario, sus aportes muchas veces pasan desapercibidos. Como su nombre lo indica, los cantantes de acompañamiento tienen un rol complementario. Están al servicio del cantante principal. Esto ha generado que su aporte a la música quede en un segundo plano, pese a que su tarea ha sido esencial para el desarrollo de esta industria. Pero el documental 20 Feet from Stardom decide otorgarles a estos artistas el foco de atención que merecen, permitiendo a los espectadores que conozcan una historia bastante ignorada.

Hasta mediados del siglo XX, las cantantes de acompañamiento eran de raza blanca, y más que destacarse por su voz, lo que necesitaban era una buena presencia en el escenario. Su rol era bastante limitado, similar al de un trío de modelos que hacían resaltar al cantante principal. Estas cantantes necesitaban además unas hojas que les indicaran las notas a seguir, razón por la cual eran conocidas como “las lectoras”. La situación cambió gracias a grupos como The Blossoms, cuyas integrantes no estaban restringidas por lo que decía una hoja de papel, sino que se arriesgaban a innovar con las notas y formas de cantar de una manera que las antiguas cantantes de acompañamiento no podían.

Aunque las cantantes de acompañamiento pertenecen a toda clase de etnias y razas, el documental se centra en la historia de las cantantes afroamericanas, debido a su predominancia durante los años 60 y 70, y a elementos culturales que las hacen muy interesantes. Algo que caracteriza a todas estas cantantes es su pasado ligado a la iglesia, donde crecieron rodeadas de la denominada música gospel. Al empezar desde temprana edad a desarrollar sus voces, en un ambiente donde la pasión lo era todo, estas artistas adquirieron capacidades muy distintas a las cantantes de raza blanca. Había una fuerza en sus voces que las transformó rápidamente en las cantantes de acompañamiento favoritas de músicos como Joe Cocker, Stevie Wonder o David Bowie.

Gracias a la música rock de los años 70, las cantantes de acompañamiento pudieron experimentar más con sus voces. Su tarea ya no consistía solo en ser un acompañamiento armonioso para la voz del artista principal, sino que adquirieron una importancia cada vez mayor. En una escena de la cinta, Stevie Wonder ejemplifica muy bien el aporte de estas cantantes, tomando como ejemplo la canción “What’d I Say” de Ray Charles. Sin las cantantes de acompañamiento, la canción no sería la misma, no tendría la misma efectividad. Lo mismo ocurre con canciones como “Gimme Shelter” de los Rolling Stones, donde el rol de la cantante de acompañamiento es esencial, ya que se encarga de realizar uno de los momentos más importantes de la canción.

Pero si bien el documental es ya bastante interesante como registro de la historia de estas cantantes, no se queda ahí, y decide explorar otros temas ligados a ellas. Uno de los más interesantes es el lugar secundario que ocupan estas cantantes en la música, quedando siempre eclipsadas por el artista al que están acompañando. En 20 Feet from Stardom se muestra que la situación puede generar dos tipos de reacciones: que la cantante decida iniciar una carrera en solitario, para alcanzar aquella fama, o permanecer como cantante de acompañamiento durante toda su carrera. El documental no muestra favoritismo por ninguna de las opciones, ya que ve a ambas como caminos válidos.

Lo que sí hace es mostrar que en uno u otro caso la experiencia será difícil. En el primer caso, existen muchos ejemplos de cantantes que pese a tener una gran voz (similar en calidad a artistas como Aretha Franklin o Diana Ross), no pudieron alcanzar la fama que anhelaban ya que la industria de la música obedece a otros factores. En la cinta se deja claro que existen muchos cantantes talentosos en el mundo, pero que esto no es suficiente para triunfar. Elementos como la publicidad tienen un rol fundamental al momento de formar carreras, y muchas de estas cantantes de acompañamiento que decidieron dar el salto como solistas no pudieron despegar debido a esto.

El documental muestra ejemplos variados de cantantes que han seguido este camino. Está, por ejemplo, el caso de Darlene Love, quien pese a tener un comienzo problemático por culpa de Phil Spector, llegando incluso a rendirse y dedicarse a limpiar casas, alcanzó la fama en los años 70. También se muestra la experiencia de Lisa Fischer, quien ganó un Grammy gracias a la canción “How Can I Ease the Pain” de 1991, pero cuya carrera solista se vio estancada cuando no pudo lanzar su segundo disco. Pese a este traspié, Fischer sigue trabajando como cantante de acompañamiento, siendo reconocida por sus pares como una de las artistas más talentosas que existen en la industria.

La cinta además registra los esfuerzos de una cantante joven llamada Judith Hill, que trabajó junto a Michael Jackson y que está intentando iniciar una carrera como solista. El resultado de esta odisea aún está pendiente, ya que Hill se encuentra en la etapa intermedia entre dejar su trabajo como cantante de acompañamiento y dedicarse exclusivamente a sus esfuerzos en solitario. Al mostrar esta carrera que se encuentra aún en desarrollo, el documental busca representar a todas aquellas cantantes que han decidido dar el gran paso (o veinte pasos, como dice el título del filme) hacia un trayecto lleno de obstáculos y dificultades, pero cuya recompensa es enorme.

Ya sea que estas cantantes decidan seguir una carrera en solitario o permanecer como cantantes de acompañamiento, todos sus sacrificios van encaminados a seguir lo que las apasiona. No buscan la fama por la fama, sino que descubrir sus límites y explorar sus capacidades vocales. Lo que funciona de 20 Feet from Stardom no es que solo se dedique a exponer datos e información histórica sobre estas artistas, sino que se da el tiempo de mostrarnos sus vidas y aspiraciones. Pese a todas las dificultades que han debido soportar, ninguna de las cantantes entrevistadas en el documental rompe en llanto. El único momento en el que se ven las lágrimas de una de ellas, es cuando Darlene Love es incluida en el salón de la fama del rock and roll, por lo que se trata de lágrimas de alegría. Aunque las carreras de estas artistas han tenido trayectos muy distintos entre sí, todas ellas comparten la fortaleza para seguir adelante y vivir por la música.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s