The Lego Movie (2014)

Image¿Cómo hacer una película basada en los juguetes Lego? Bueno, la mejor decisión sería entregarle el proyecto al dúo de cineastas que logró que premisas como “una máquina que hace llover comida” o “un remake de una serie policial ochentera, ambientada en la actualidad” se convirtieran en películas sorprendentemente entretenidas. La carrera de Phil Lord y Christopher Miller se ha caracterizado por entregar resultados inesperados de ideas poco llamativas, por lo que su elección para ser los directores de una película basada en una serie de bloques de construcción parecía bastante razonable.

La clave de sus películas ha consistido en ser conscientes de los desafíos que presenta el proyecto y de los prejuicios que pueden tener los espectadores al momento de ver la cinta. Así, en Cloudy with a Chance with Meatballs (2009), las situaciones son exageradas y absurdas con el objetivo de que la idea de una máquina que transforma el agua en comida resulte “normal” dentro de aquel universo. En 21 Jump Street (2012) hay una serie de bromas que hacen referencia a la mala idea de actualizar una serie ochentera a la actualidad, burlándose incluso de toda la idea de los policías encubiertos. Y en Clone High, la serie animada que Lord y Miller crearon en los comienzos de sus carreras, se juega durante todos los episodios con los clichés de series adolescentes como Dawson’s Creek.

En The Lego Movie (La gran aventura Lego) el desafío no era menor, ya que se trata de llevar a la pantalla grande unos juguetes que no poseen personajes principales ni una trama preestablecida, como ocurría con Transformers o G.I. Joe. Sin embargo, los directores pudieron extraer de este obstáculo uno de los grandes pilares de la cinta. Al no tener una estructura narrativa por la cual regirse, Lord y Miller gozaban de una mayor libertad para crear una historia que se acomodara mejor a sus necesidades. Además, las posibilidades que les otorgaban los bloques y piezas creadas por la compañía danesa les permitieron crear un verdadero mundo a partir de estos juguetes. En vez de seguir el tono serio que utilizó la película Battleship (2012) –también basada en un juguete- los directores optaron por una comedia que lanza chistes de forma frenética, uno tras otro, lo que la convierte en una cinta muy entretenida.

La historia es protagonizada por Emmet (Chris Pratt), un hombre de Lego que trabaja en la construcción de edificios. El personaje vive en una ciudad donde todos sus habitantes siguen las instrucciones que el presidente Negocios (Will Ferrell) les ha impuesto, como ser felices, ver el programa de televisión de moda o comprar café caro. Pero los planes de Negocios van más allá que simplemente influir en la vida del resto de las personas. Debido a su afán por el control y la perfección, el villano se ha apoderado de un arma conocida como “pegamento” para poder inmovilizar a todos los habitantes del mundo Lego.

Una noche, Emmet descubre accidentalmente una misteriosa pieza, llamada “pieza de resistencia”, que según una profecía es capaz de detener al pegamento. La misma profecía señala que quien la encuentre será el “elegido”, una persona con habilidades sorprendentes que guiará a los rebeldes (conocidos como maestros constructores) a derrotar al villano. Sin embargo, Emmet dista mucho de esta descripción, ya que toda su vida ha pasado desapercibido. Nunca ha sido especial. Pero esto no impedirá que el protagonista se embarque en una aventura junto a otros personajes como Estilo Libre (Elizabeth Banks), el mago Vitruvius (Morgan Freeman) y el mismísimo Batman (Will Arnett). Emmet viajará a través de distintos mundos, conociendo una gran diversidad de personajes, mientras intenta aprender lo necesario para derrotar a Negocios.

En términos visuales, la película es una delicia con un nivel de detalles impresionante. Todos los edificios, calles, montañas, casas, vehículos y personajes están creados con piezas que existen dentro del catálogo de Lego. Esto permite que, a pesar de tratarse de una cinta animada por computador, su apariencia se asemeje a una película realizada en stop motion, pero sin las dificultades de esa técnica, como el gran número de recursos materiales necesarios (se habrían requerido millones de piezas de Lego) o el tiempo que debe invertirse en un proyecto de esta envergadura (animar todo lo que ocurre habría sido muy complejo). La atmósfera generada permite que toda la película adquiera una apariencia casera, como si se tratara de una versión a  mayor escala de los juegos que uno hacía cuando era niño.

Debido al gran cuidado en los detalles, uno puede llegar a ver la textura de los distintos tipos de plástico utilizados en cada pieza, como la superficie lisa de las caras de los personajes en contraste con sus cuerpos, que son más rugosos. Incluso se pueden notar detalles como la marca que se ve en el cabello de Emmet, una línea que quedó luego de que el plástico fue vertido en su respectivo molde. Y si uno se fija bien, puede notar que el bastón utilizado por el hechicero Vitruvius es en realidad un lollipop mordisqueado. Hay también detalles más nostálgicos, como el casco roto que tiene el astronauta, que por lo que leí fue un problema que realmente existió durante los años 80 con ese modelo.

Todos estos detalles permiten que la película pueda ser vista más de una vez, para poner atención en estos elementos que podrían pasar desapercibidos a la primera. Estas sorpresas no se limitan a la dedicación puesta en las texturas y en la iluminación, sino que abarca también la forma en que se usan las piezas de Lego para crear efectos como el fuego, el humo o los rayos lásers que son disparados a lo largo de la película. Hay también chistes que ocurren en un segundo plano, atrás de los personajes principales. Por ejemplo, cuando llegan al lejano oeste, se muestran unas letras gigantes que identifican al lugar; pero dicho texto no es un recurso cinematográfico, sino que existe realmente y se puede ver cómo esas letras todavía están en el desierto mientras los personajes están hablando de otra cosa.

En términos de animación, la película es consciente de las limitaciones que tienen los personajes de Lego para moverse, y lo utilizan con fines humorísticos. Estos personajes tienen unas articulaciones bastante restringidas, lo que es un desafío al intentar hacer escenas de peleas o de persecución, pero los animadores lograron encontrar la fórmula para moverlos de tal forma que puedan transmitir lo que están haciendo. Al decidir hacer esta película como si estuviese construida solo con piezas de Lego, los animadores aceptaron estos obstáculos como un desafío, y el resultado final demuestra que los lograron superar. Esto no es algo nuevo, ya que incluso en Toy Story (1995) se ve cómo los movimientos de los personajes se encuentran determinados por sus contexturas y por el material del que están hechos; los movimientos de Woody son más sueltos que los de Buzz, por ejemplo. Pero el reto en The Lego Movie era mayor, ya que los movimientos están mucho más limitados.

Incluso en las expresiones faciales de los personajes  se ve la decisión de ser lo más fieles posibles a los juguetes, usando un número limitado de expresiones, como si se tratara de caras dibujadas que pasan de un gesto a otro sin la fluidez que tendría un personaje de carne y hueso. Todo esto con un resultado parecido a los personajes de South Park. Y en relación a las caras de los personajes, en la película se puede ver un detalle que no es muy notorio, pero que tiene un gran significado. A diferencia de otros personajes, los ojos de Emmet son completamente negros, sin los “destellos” blancos que poseen los demás. Esto busca potenciar la idea de que el protagonista es alguien ordinario, que no tiene nada especial. Incluso en una ciudad donde todos parecen seguir las instrucciones de forma monótona, Emmet es incapaz de sobresalir. Es decir, la dedicación que se puede ver en los detalles de la película no solo es un logro de carácter técnico, sino que permite resaltar elementos de la historia.

La película está llena de chistes, ya sean obvios o más sutiles, los que son arrojados a un ritmo acelerado, similar a los de Cloudy with a Chance of Meatballs. La fluidez de la trama es increíble, y el gran número de chistes no impide que la historia avance. Aunque hay cameos de distintas franquicias de Lego, estos son breves y acordes a lo que ocurre con la trama. No son arbitrarios como en cintas tipo Epic Movie (2007). El único personaje preexistente que tiene protagonismo es Batman, quien es bastante divertido y aporta al desarrollo de la historia. No es una distracción. El universo en el que está ambientada la película presenta múltiples posibilidades, lo que la hace muy interesante. Hacia el final de la cinta no quería que terminara, tenía ganas de seguir viendo más cosas.

Pero la fuerza de la cinta no solo radica en su humor, en el cuidado por los detalles, ni en los logros técnicos. The Lego Movie es capaz de presentar una historia emotiva que resulta una verdadera sorpresa. Aunque la cinta parte como la típica historia del viaje del héroe, del elegido que debe derrotar al mal, el guion le da un giro a esta fórmula y termina entregando un gran mensaje acerca de la creatividad, además de una muy bien hecha historia de amor familiar. La principal duda que tenía con esta película antes de verla es que se trataba de un producto creado por una marca comercial. Existía el gran riesgo de que se tratara de un comercial largo, donde se mostraran los nuevos productos de Lego con el objetivo de que los niños se los pidieran a sus padres. Pero el camino elegido fue mucho mejor. En vez de caer en el product placement burdo, Phil Lord y Christopher Miller decidieron promocionar las virtudes de Lego a través de su principio fundamental: la imaginación.

The Lego Movie no es solo una gran película de animación. Es una gran película a secas. Como ha señalado el cineasta Brad Bird, la animación no es un género, es un medio. Las películas de animación han sido relegadas como productos para niños, pero en realidad se pueden hacer cintas animadas de cualquier género, y The Lego Movie es una prueba de ello. Se trata de una película que mezcla comedia, acción, aventuras y fantasía, todo en una historia bien escrita que se preocupa por sus personajes y que va a entretener a cualquier persona que la vea.

PD: Como ya es costumbre con las cintas animadas, The Lego Movie llegó a cines chilenos doblada al español. Esta decisión es más grave de lo normal, ya que el reparto de la cinta está lleno de grandes actores, y es una lástima tener que perdernos las voces originales. Sin embargo, gran parte del humor de la película consiste en chistes visuales, y no tanto en diálogos, por lo que el doblaje es tolerable. Además, ver esta cinta en el cine es casi una obligación, debido al espectáculo visual que presenta.

PD2: Will Forte, que hizo la voz de Abraham Lincoln en Clone High, vuelve a interpretar al presidente estadounidense en esta película a través de un cameo. También hay unos muy buenos cameos de Jonah Hill y Channing Tatum.

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3 pensamientos en “The Lego Movie (2014)

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