Inside Llewyn Davis (2013)

ImageLa historia está ambientada en Nueva York, a comienzos de los años 60. O mejor dicho, a lo largo de la ciudad de Nueva York, desde el barrio bohemio de Greenwich Village hasta la exclusiva zona del Upper West Side. Su protagonista, Llewyn Davis (Oscar Isaac), es un cantautor de música folk que  está luchando por hacerse conocido y vender su primer disco solista. Sin embargo, su situación dista mucho de ser exitosa, ya que acompañado de un bolso con ropa y su guitarra, el músico no tiene un lugar fijo donde vivir, y depende de la solidaridad de sus amigos para poder dormir en sus sillones.

Al examinar al protagonista de Inside Llewyn Davis (Balada de un hombre común), la conclusión casi inmediata es que no estamos frente a un héroe ni nada parecido. Se trata de una persona talentosa, es cierto, pero también arrogante, envidiosa y algo egoísta. Tampoco es posible incluirlo dentro de la categoría de los antihéroes, ya que si bien estos personajes presentan una conducta antiética, lo que buscan al final es realizar un acto heroico, virtuoso (un ejemplo de antihéroe es el personaje de Clint Eastwood en la trilogía del dólar). Llewyn Davis escapa de estos moldes y se presenta ante nosotros como un personaje complejo, que a veces puede ser un completo imbécil, mientras que en otras ocasiones vemos su vulnerabilidad y logramos conectar con él.

El personaje me recordó al interpretado por Bill Murray en Lost in Translation (2003) y al de Joaquin Phoenix en The Master (2012). Si bien no hay similitudes evidentes entre ellos, los tres comparten ese espíritu nómade de no pertenecer en el lugar donde están ambientadas sus historias. Ninguno de ellos se encuentra en un lugar que pueda llamar hogar, ya que están en constante movimiento, viajando de un lugar a otro. Además, sus personalidades autodestructivas les impiden formar relaciones con otras personas (con excepción de Bill Murray, claro), y sus vidas patéticas parecen estar formadas por una cadena de infortunios que se suceden unos a otros.

Optar por un protagonista como este no es fácil, ya que existe el riesgo de que llegue a ser demasiado desagradable para el espectador, y que la película se convierta en una experiencia insoportable. Pero si hay algo que caracteriza a los hermanos Coen es que sus películas no son convencionales, y mucho menos sus personajes. Su carrera ha estado llena de personajes imperfectos, que pese a sus defectos demuestran una cuota de humanidad que los hace interesantes. Esto también se puede ver en Inside Llewyn Davis, donde el protagonista posee una actitud bastante reprochable, y uno muchas veces no sabe si apoyarlo o rechazarlo, pero que al final logra crear una conexión genuina con el espectador. Aunque esté basada más que nada en la lástima que sentimos por él.

Como en otras películas de los Coen, el protagonista de esta historia debe recibir los golpes inclementes de la vida. Estas desventuras han sido explicadas de dos formas en la filmografía de los directores, ya sea como obra del destino o de una fuerza superior (A Serious Man, Barton Fink), o simplemente como fruto del azar (Burn After Reading, The Big Lebowski). Los personajes de los Coen son como una embarcación que trata de mantenerse a flote en medio de una enorme tormenta, aguantando ola tras ola, en un ataque que parece no tener fin. Aunque esto puede parecer desalentador, los directores transforman todas estas adversidades en elementos cómicos, lo que llena a sus películas de un efectivo humor negro.

En Inside Llewyn Davis se usan estos infortunios para atacar la carrera musical del protagonista. Prácticamente todo lo que le puede salir mal, sale mal. Llewyn formaba parte de un dúo musical que era relativamente conocido dentro de la ciudad, pero su compañero se suicidó; su representante es un inútil que no logra vender sus discos; es testigo de cómo artistas con menor talento que él obtienen un mayor éxito; y el dinero que obtiene apenas le alcanza para subsistir. Algunos de estos problemas se deben a la actitud del protagonista, quien se niega a interpretar canciones más populares por un tema de integridad artística, pero el azar y la mala fortuna también tienen una cuota importante de responsabilidad. El protagonista puede ser visto como una especie de Sixto Rodriguez, del documental Searching for Sugar Man (2012). Son dos músicos que tenían el talento para ser famosos, en una época propicia para convertirse en un artista de la talla de Bob Dylan, pero simplemente no se dio.

Durante gran parte de la película vemos a Llewyn con un gato que pertenece a uno de sus amigos. El animal escapó del departamento cuando él iba saliendo, y como no se lo puede dejar a nadie más, decide llevarlo consigo hasta que vuelva a ver a su amigo. Este elemento en la trama no es casual, y se nota una intención simbólica por parte de los Coen. Cuando conocemos a los amigos y familiares del protagonista, estas conversaciones están casi siempre acompañadas de reproches a Llewyn, por su falta de responsabilidad y no ser capaz de valerse por sí mismo. El gato constituye una oportunidad del protagonista para demostrar que no todo lo que hace termina en un fracaso, y que es capaz de cuidar de alguien, y por consiguiente de cuidarse a si mismo. Sin embargo, el resultado de estos esfuerzos no es satisfactorio.

El tono desesperanzado de la película está reflejado por su fotografía, que apela a tonos grises y a unos lentes que le dan un toque neblinoso a la imagen. La historia está ambientada en invierno, así que las tomas exteriores están llenas de nieve y personas abrigadas, mientras que las escenas ambientadas en interiores están en su mayoría iluminadas a través de una luz artificial que llegan a acrecentar lo gélido del ambiente. En la cinta también se recurre mucho a las sombras, lo que ayuda a fijar la atmósfera y lo que siente el protagonista.

Siendo una película donde el pilar fundamental es su protagonista, en Inside Llewyn Davis la trama no posee tanta importancia. No estoy seguro de que Llewyn haya aprendido una lección valiosa tras los hechos narrados en la cinta, ni que haya cambiado mucho como persona. De hecho, el comienzo y el final de la película nos demuestran que el orden en que son mostradas las escenas no tiene demasiada relevancia, ya que el protagonista sigue siendo el mismo. Lo único que puede hacer ante los obstáculos que le impiden avanzar es reír con resignación.

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3 pensamientos en “Inside Llewyn Davis (2013)

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