(09) (2014)

ImageEl found footage (o metraje encontrado) es un subgénero cinematográfico –ligado principalmente al cine de terror- que se caracteriza por presentar las imágenes mostradas en la película como si hubiesen sido grabadas por los propios personajes. Sin actores, ni guion, ni efectos especiales. Este género surgió en los años 80 gracias a la película Cannibal Holocaust (1980), y saltó a la fama a finales de los 90 con The Blair Witch Project (1999). Sin embargo, el verdadero boom llegó tiempo después, con Paranormal Activity (2007), que inspiró un gran número de imitaciones. Debido a lo baratas que eran, y a que los espectadores parecían preferirlas por la ilusión de “realismo” que entregaban, estas cintas se transformaron en el género preferido durante el último tiempo, y obviamente nuestro país no podía estar ajeno a la moda.

Es así como llega (09), dirigida por Javier Aguirrezábal y con guion del mismo Aguirrezábal junto a Martín Cárcamo (si, el animador de televisión). La trama gira en torno a tres amigas que se juntan en verano para hacer un trabajo de la universidad. No se dice qué estudian, pero por el tipo de trabajo que deben realizar (de carácter audiovisual), probablemente sean estudiantes de periodismo. El lugar escogido para hacer el trabajo es la casa de veraneo de Carolina (Juanita Ringeling), que se encuentra en un exclusivo sector costero. Andrea (Isidora Cabezón) y Florencia (Catalina González), sus amigas, están preocupadas por ella, ya que Carolina es quien más necesita una buena nota, dado que está a punto de ser expulsada de la universidad.

Cuando llegan, Florencia y Andrea descubren que la universidad no es el único problema de su amiga, ya que está peleada con sus padres y éstos la dejaron sola en la casa justo el día de su cumpleaños. Las cosas se complican aún más cuando un vecino (Ramón Llao) les avisa que carabineros informaron de unos asesinatos que ocurrieron en los alrededores, y que los responsables aún están sueltos. Las protagonistas se encierran en la casa y aprovechan de grabar todo lo que sucede a través de sus celulares, para aprovechar de tener material para el trabajo de la universidad.

En términos de estructura, la película es bastante interesante. Como los sucesos están grabados por las tres protagonistas, cada una a través de su propio celular, la cinta está dividida en tres segmentos. De esta manera, vamos conociendo la trama de forma separada, primero a través del punto de vista de Florencia, luego del de Andrea y posteriormente a través de la grabación de Carolina. Esta narración no lineal nos permite ir completando la historia por nosotros mismos, uniendo algunas partes que estaban incompletas en la grabación previamente mostrada, y hace que la trama avance sin estancarse demasiado.

El problema es que no basta con una estructura interesante para hacer una película. La gran falencia de (09) es su guion débil, que intenta entregar giros y sorpresas que no tienen demasiada lógica. El hilo conductor de la trama es muy débil, lo que nos hace cuestionar constantemente las decisiones de los personajes y lo que está ocurriendo en la pantalla. La historia inicia como una película de terror donde las protagonistas deben enfrentarse a la amenaza de unos asesinos, dando paso a ciertos elementos paranormales y finalmente entregando un giro que no tiene pies ni cabeza. Esta última “sorpresa”, que no pienso revelar ya que es un spoiler, transformó una trama que podría haber sido simplemente mediocre a uno derechamente malo. Si se quiere llevar a cabo una vuelta de tuerca de este tipo, se deben entregar pistas para que sea a la vez sorpresivo y satisfactorio. El guion de (09) no hace nada de esto, por lo que el final parece fuera de lugar, arbitrario.

El guion tampoco es capaz de entregar la información relevante de forma natural, cayendo muchas veces en la compleja “exposición”. Esta palabra hace referencia a aquellas escenas donde un personaje explica al pie de la letra lo que está ocurriendo, en vez de permitir que la propia conducta de los personajes, las situaciones a la que están enfrentados, y el contexto en el que se encuentran permitan transmitir dicha información. Es decir, se opta por la explicación directa en vez de insinuarla. Esto hace que varios de los diálogos parezcan artificiales, como si se tratara de personajes que están cumpliendo una función técnica más que de personas reales que están viviendo algo genuino.

Además, la película tampoco parece comprender muy bien las reglas del found footage. Por ejemplo, no resultan convincentes las razones de las protagonistas para seguir filmando lo que ocurre, sobre todo cuando las cosas se salen de control. En cintas como The Blair With Project, [Rec] (2007) o Diary of the Dead (2008), los personajes están grabando porque en un principio estaban haciendo un documental, así que vemos la persistencia como un rasgo de carácter profesional. Por otro lado, dichas grabaciones sirven como una forma de permitir que lo que están viviendo sea descubierto por otras personas, en caso de que no logren sobrevivir. En estas películas incluso hay peleas entre los personajes por la decisión de grabar todo lo que sucede, ya que la tensión de lo que están viviendo altera sus estados de ánimo volviéndolos más agresivos. En (09) la excusa del trabajo de la universidad no posee esta fuerza, lo que se puede ver en una escena involuntariamente cómica donde el personaje de Ramón Llao les pregunta a las jóvenes por qué están grabando todo, y ante una explicación tan simple como “estamos haciendo un trabajo para la universidad”, la reacción de su personaje parece demasiado liviana, ya que la acepta de inmediato, sin cuestionarla.

Mientras uno ve la película, también surgen dudas sobre cuestiones técnicas, como la posición de los celulares o la forma en que graban. Si una mujer ensangrentada (Catalina Saavedra) llega a la casa pidiendo ayuda a gritos, ¿es lógico que las tres protagonistas estén con sus celulares grabando lo que ocurre? Recordemos que se trata de estudiantes universitarias, no de camarógrafos que están acostumbrados a situaciones límites. Otra incongruencia surge en una escena donde se deja caer un celular, y este queda convenientemente ubicado para filmar un momento de suma importancia en la historia. Esta no es una técnica nueva, ya que se había utilizado en los finales de [Rec] y The Balir Witch Project, donde la imagen adquiría un aspecto terrorífico al captar dichos momentos desde una posición estática a la altura del suelo. Pero en (09) ese tipo de planos son imposibles, ya que si un celular se cae, lo más probable es que la cámara quede mirando hacia el techo o hacia el suelo; no de forma perpendicular como se muestra en la película. Es algo básico.

Otro aspecto que la cinta es incapaz de comprender es la ilusión de realidad que buscan generar las películas del género found footage. (09) parte con un aviso similar al de Paranormal Activity, señalando que los sucesos realmente ocurrieron y que las imágenes que vamos a ver son verídicas. Sin embargo, si se quiere crear esta ilusión, lo más adecuado habría sido utilizar actores poco conocidos, no rostros como Juanita Ringeling, que participó en una de las películas chilenas más vistas del año pasado, Ramón Llao, que actuó en la trilogía Qué pena tu vida, también vista por muchas personas, o Catalina Saavedra, ganadora de múltiples premios por su trabajo en La nana. Este requisito fue bien entendido por Paranormal Activity, cuyos protagonistas no habían actuado en nada conocido con anterioridad, y que incluso usaron sus nombres reales para bautizar a los personajes. El efecto logrado por esa cinta es muy distinto a ver (09) y pensar “oh, el paco que aparece en Qué pena tu vida”.

Tratados ya todos estos puntos, quiero referirme a la principal técnica de marketing utilizada para promocionar la película. Los afiches, trailers y publicidad en general relativos a (09) destacan que se trata de “la primera película hecha con celulares”. Esta afirmación puede verse desde dos puntos de vista: como un recurso estilístico y como una declaración de principios. Para explicar esto me voy a tomar la libertad de referirme al movimiento Dogma 95.

Dicho movimiento fue iniciado por los cineastas Thomas Vinterberg y Lars von Trier, y a través de una serie de reglas buscaba crear un cierto estilo de películas. Desde un punto de vista estilístico, Dogma 95 buscaba crear cintas que tuvieran una apariencia natural, despojada del aspecto estilizado y artificial que mostraban las producciones de los grandes estudios. Es por esto que según sus reglas las películas solo debían ser filmadas con luz natural, en locaciones naturales (no en estudios) y sin uso de banda sonora, entre otras limitaciones. Si uno examina la afirmación de “la primera película hecha con celulares” desde un punto de vista estilístico, (09) no se diferencia de todas las demás cintas pertenecientes al género found footage. La película comparte el mismo código visual, que básicamente consiste en que las escenas son filmadas por los mismos personajes. Es decir, no hay innovación en ese sentido.

Pero Dogma 95 no solo buscaba crear películas con una determinada apariencia, también fue una declaración de principios. El movimiento quería demostrar que para hacer una película no era necesario un gran presupuesto ni contar con el apoyo de un estudio de cine, sino que bastaba con unos cuantos elementos. ¿Se puede extraer un mensaje similar de (09) y el hecho de que fue filmada exclusivamente con celulares? Esta característica podría servir para sostener que cualquier persona puede hacer una película, ya que los celulares son objetos que están al alcance de todos (en Chile el número de teléfonos celulares es superior al de personas). Pero esta idea se ve diluida debido a la presencia de Claro, una de las compañías más grandes de telefonía móvil en el país. Al estar producida por esta empresa, (09) pasa de dar este mensaje a convertirse en un comercial más largo de lo habitual. Es cosa de ver el afiche de la película y el tamaño que tiene el logo de la compañía en comparación al resto de los elementos.

Si hay algo que destacar de la película, además de una estructura interesante y a un par de escenas bien coreografiadas (en cuanto a la ubicación y movimientos de los personajes en ciertos planos secuencia), es que a pesar de ser mala me permitió escribir sobre cosas más interesantes. Por lo menos en esta reseña pude expresar algo más que el mal rato que pasé en el cine.

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2 pensamientos en “(09) (2014)

  1. Pingback: Tangerine (2015) – sin sentido

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