Captain America: The Winter Soldier (2014)

ImageLa película Captain America: The First Avenger (2011) fue bastante decente. Su guion se preocupó en mostrar con cuidado el origen de este superhéroe, dedicando una primera mitad del metraje a presentarnos al protagonista y sus ideales, con un muy buen trabajo en el diseño de producción y la dirección artística, transportándonos a la época en la que estaba ambientada. El problema de aquella cinta fue que la segunda mitad no estuvo tan inspirada como la primera, y si bien uno entiende lo que está ocurriendo y la intención del director, no logra generar la emoción suficiente para que esas secuencias de acción adquieran mayor intensidad. De todas maneras, ese primer acercamiento que tuvo Marvel Studios al Capitán América fue mejor de lo que se podría haber pensado a priori.

Ahora, en la segunda fase del proyecto Avengers, el estudio ha estado estrenando nuevas películas protagonizadas por sus personajes, aprovechando que la audiencia ya los conoce para poder explorarlos con mayor profundidad. Ya ocurrió con Iron Man 3 (2013), Thor: The Dark World (2013), y ahora con Captain America: The Winter Soldier (Capitán América y el soldado del invierno). El estudio es consciente de las virtudes y defectos de sus personajes, por lo que el acercamiento que ha estado realizando con estas cintas va acorde a esos parámetros. Así, en Iron Man 3 el guion aprovecha de centrarse en Tony Stark y sus problemas, dedicando gran parte de la película a mostrarlo sin su armadura; en Thor: The Dark World se busca un tono más épico, con una amenaza mucho más grande, tomando en cuenta que el personaje es literalmente un dios; y en Captain America: The Winter Soldier se opta por un enfoque que liga la historia a una película de espías y thriller político más que a una cinta de superhéroes.

Esta elección es acertada, ya que en vez de alejarse del espíritu del personaje, el guion lo refuerza. El Capitán América no es tan carismático como Tony Stark ni tan poderoso como Thor, por lo que no podía seguirse la fórmula de aquellas cintas. La solución fue crear una historia compleja, llena de intrigas y conspiraciones, poniendo al protagonista en un dilema y obligándolo a escoger un bando dentro de esta batalla. En la película vemos a Steve Rogers (Chris Evans) intentando adaptarse al mundo contemporáneo, un mundo al que no logra reconocer. Todos sus amigos y familiares han muerto o están ausentes, por lo que se encuentra aislado. Su única distracción es el trabajo que realiza bajo las órdenes de S.H.I.E.L.D., la agencia de espías liderada por Nick Fury (Samuel L. Jackson).

Sin embargo, su lealtad a esta agencia se verá cuestionada cuando descubre un proyecto llamado Insight, que busca espiar la vida de millones de personas para poder detenerlas antes de que logren cometer algún crimen. Lo que Fury ve como una efectiva medida para detener el caos y la guerra, Rogers lo ve como una medida que afecta la libertad de las personas e impone el miedo y la represión. Pero cuando Nick Fury sufre un ataque por parte de un misterioso personaje llamado Soldado del Invierno (Sebastian Stan), Rogers verá que sus problemas solo están empezando. A diferencia de sus anteriores batallas, el Capitán América deberá ahora enfrentarse a un enemigo interno, representado por el sombrío político Alexander Pierce (Robert Redford). Junto a Black Widow, el protagonista intentará descifrar lo que está ocurriendo y luchará por detenerlo.

Si bien su traje tiene los colores de la bandera de Estados Unidos, incluidas algunas barras y estrellas, el Capitán América no es simplemente un perro faldero del tío Sam. Claro, en un principio el personaje era precisamente eso, ya que fue creado como una forma de propaganda para alentar a Estados Unidos en medio de la Segunda Guerra Mundial. El superhéroe se enfrentaba a estereotipos de japoneses y alemanes, incluido el mismo Adolf Hitler. Pero en las décadas posteriores evolucionó hasta representar no a un personaje que lucha por una nación, sino que por unos ideales. De esta forma, sus enemigos serán aquellas personas que contradigan dichos principios, incluso cuando provengan de su propio país. Esto se puede ver en Civil War, una serie de cómics publicada entre 2006 y 2007, donde el Capitán América se opone a una ley estadounidense que obliga a los superhéroes a revelar sus identidades. El personaje, que lidera el bando de la resistencia, ve la medida como una amenaza a la libertad de los superhéroes, y no duda en luchar contra personajes como Iron Man o Spider-Man.

En esta película, el personaje se ve enfrentado a un dilema similar, ya que el proyecto Insight pretende identificar y posteriormente eliminar a todas aquellas personas que puedan ser un peligro para la paz. El Capitán América no solo está en desacuerdo con la medida, ya que consiste en aplicar una pena antes de que se cometa el delito, sino que rápidamente descubre que es una herramienta muy peligrosa en las manos equivocadas. Esta no es la primera vez que el personaje ha tenido problemas con S.H.I.E.L.D., ya que en The Avengers (2012) les había reprochado utilizar la tecnología de HYDRA (la organización que él había enfrentado durante la Segunda Guerra Mundial) para desarrollar armas. Pero en esta nueva cinta el conflicto es aún mayor, llegando a convertirse en un fugitivo de la ley.

Es también interesante ver cómo un blockbuster de esta envergadura adopta elementos que han llenado las primeras planas en Estados Unidos, como el caso de Wikileaks, Edward Snowden y la NSA. El proyecto Insight y la manera en que afecta la privacidad de las personas es una clara alusión a la cuestionada Agencia de Seguridad Nacional. ¿Cuál es el límite al momento de proteger la seguridad de la nación? ¿Cuándo se pasa desde la prudencia a la paranoia? Estas son algunas de las preguntas que se formulan en la cinta. Ya en The Avengers uno podía ver ciertas referencias a sucesos históricos como el atentado del 11 de septiembre de 2001, dado que se mostraba un ataque proveniente de fuera del país que causaba estragos en Nueva York, pero esta es la primera película de superhéroes que se encarga de tratar temas como éstos de forma tan directa.

Además de jugar con los géneros de espías, las traiciones políticas y el techno-thriller, la película se encarga de darle un mayor desarrollo al protagonista. No solo está el dilema de enfrentarse a la propia agencia para la que trabaja, sino también intentar ajustarse a una época que le es ajena, e incluso reencontrarse con viejos conocidos. Hay escenas donde se dejan de lado las persecuciones y golpes para que Steve Rogers trate alguno de estos temas, las que se convierten en momentos de respiro entre tanto ajetreo. Otro punto a favor de la cinta es que le da un mayor protagonismo a Black Widow, que en Iron Man 2 (2010) y The Avengers había estado relegada a un segundo plano. El personaje interpretado por Scarlett Johansson no se limita a ser una mera acompañante, sino que posee sus propias motivaciones, las que no siempre coinciden con las del protagonista.

Pero esta película no es perfecta. Aunque el tema de las intrigas y conspiraciones se desarrolla muy bien durante los primeros dos tercios de la película, el último segmento vuelve a recurrir a las repetidas escenas de acción con una gran cantidad de efectos digitales. Sí, es espectacular, pero estas secuencias ya son casi obligatorias en este tipo de cintas, lo que le resta el elemento de la sorpresa. Como en Iron Man 3, la inclusión de estas escenas parece obedecer más a la voluntad de los productores (“y al final de la película acuérdate de agregar muchas explosiones y peleas”) que a la forma en que se desenvuelve su trama. El contraste que este último tercio genera también está acrecentado por la incorporación del personaje de Falcon (Anthony Mackie), cuyo diseño parece fuera de lugar en comparación al resto de los personajes. El traspaso de un personaje desde el cómic al cine es difícil, pero creo que podrían haber hecho un mejor trabajo con aquel personaje. Incluso un villano con apariencia tan extravagante como Arnim Zola (Toby Jones) es mostrado de una manera ingeniosa y relativamente creíble en la cinta.

Otro defecto es que los directores Anthony y Joe Russo emplean demasiados cortes frenéticos y cámara al hombro, lo que hace que las escenas de acción se vean temblorosas y confusas. Si hay una pelea, lo mejor es mostrarla de forma clara, para poder ver la coreografía. No es necesario usar primeros planos que duran menos de dos segundos.

Pese a estos problemas, Captain America: The Winter Soldier es una muy entretenida película, que supera a la anterior cinta del superhéroe. No estoy seguro de que sea la mejor película de Marvel Studios, como he leído en algunos lugares, pero definitivamente está entre las tres primeras.

PD: La película está llena de guiños y referencias a otros personajes del universo Marvel, películas, e incluso a proyectos que podríamos ver en el futuro. Pueden leer estos easter eggs en los siguientes enlaces (en inglés, y con spoilers obviamente): WhatCulture.com y MoviePilot.com.

Anuncios

7 pensamientos en “Captain America: The Winter Soldier (2014)

  1. Pingback: The Amazing Spider-Man 2 (2014) | sin sentido

  2. Pingback: Guardians of the Galaxy (2014) | sin sentido

  3. Pingback: Las mejores películas de 2014 | sin sentido

  4. Pingback: Avengers: Age of Ultron (2015) | sin sentido

  5. Pingback: Ant-Man (2015) | sin sentido

  6. Pingback: Deadpool (2016) – sin sentido

  7. Pingback: Captain America: Civil War (2016) – sin sentido

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s