Life Itself (2014)

Life_Itself_doc_posterSi hubiera que escoger a los mejores críticos de cine de Estados Unidos, las elecciones de los especialistas irían por nombres como Pauline Kael, Andrew Sarris o Jonathan Rosenbaum. Otros como Roger Ebert quedarían en un segundo plano, ya que a diferencia de los recién mencionados, sus escritos no estaban tan ligados al ámbito académico, sino que a lo popular. Es esta cercanía que tenía Ebert a las masas lo que generó anticuerpos con algunos de sus colegas. Pero es precisamente su facilidad para transmitir sus ideas lo que lo convierte en un gran crítico, ya que era capaz de explicar de forma simple lo que funcionaba o no con una película, de acercar ciertos elementos complejos a la mayoría de las personas.

Su popularidad fue tal, que durante mucho tiempo fue la encarnación de aquella imagen arquetípica que se tiene del crítico de cine, siendo invitado a programas de televisión para hablar sobre el séptimo arte. Las recomendaciones que hacía junto a Gene Siskel en su programa de televisión, eran muchas veces citadas por los distribuidores de las películas e incluidas en los afiches, ya que eran conscientes de la autoridad que los dos tenían en la materia. Su fallecimiento en abril del año pasado fue lamentado por otros críticos de cine, por directores y por amantes de las películas en general, todos quienes reconocieron su aporte al desarrollo de este arte. Fue tal su contribución, que se convirtió en el primer crítico de cine en ganar un premio Pulitzer.

Durante sus últimos meses de vida, Ebert fue filmado por el cineasta Steve James, quien estaba trabajando en una adaptación cinematográfica de sus memorias, Life Itself. La idea de colaborar tan de cerca con la persona que es objeto del documental puede ser riesgosa, ya que podría inhibir al director de tocar ciertos temas que puedan incomodar al entrevistado. Sin mencionar que se basa en un libro escrito por él mismo. Además, el propio Ebert fue uno de los críticos que había recomendado el documental Hoop Dreams (1994) de James cuando se estrenó, lo que ayudó a la cinta a llamar la atención del público. Así, el rodaje de este documental sobre el crítico parecía una forma de agradecer el apoyo que recibió veinte años atrás.

Esto podría llevar a cualquiera a sospechar a priori que Life Itself sería un documental demasiado complaciente con la figura de Ebert, maquillando los defectos que pueden surgir durante el rodaje o ensalzarlo más de la cuenta. Y si bien esta suspicacia no es del todo descabellada, la cinta es capaz de despejar las dudas entregando un relato bastante transparente acerca del crítico.

La primera imagen de Ebert que vemos, filmada por James, lo muestra en la cama de un hospital, en un primer plano que nos permite examinar con detalle su rostro afectado por el cáncer. El escritor fue diagnosticado con cáncer a la tiroides, y debido a una serie de complicaciones los médicos decidieron extraer su mandíbula, privándolo de poder comer, beber y hablar con normalidad. La imagen en cuestión no es placentera de ver, pero su crudeza permite que nos acerquemos a la situación que debió pasar Ebert durante sus últimos años. Sirve además para aclarar a la audiencia que el documental no omitirá los detalles incómodos que rodean al crítico.

El relato va saltando entre imágenes de archivo e imágenes filmadas por James durante los meses que acompañó a Ebert. Vemos sus inicios como un precoz joven maravillado por el periodismo, su ascendente carrera como crítico de cine, y detalles sobre su vida personal, como los problemas que tuvo con el alcoholismo o la vida en familia que experimentó tras su matrimonio. Esta mirada nostálgica hacia el pasado es contrastada con la situación del Roger Ebert que se encuentra internado en el hospital, sometido a dolorosos tratamientos médicos y a ejercicios de rehabilitación tras una fractura de cadera. El director entiende que estas dos facetas no pueden ser separadas, ya que forman parte de la historia del mismo hombre.

Life Itself mezcla datos biográficos, análisis del impacto de la carrera de Ebert, y testimonios de sus seres queridos. Vemos, por ejemplo, imágenes de la compleja relación que tuvo con su compañero de programa Gene Siskel, con quien tenía una rivalidad-hermandad muy particular. También se explica la forma en que las recomendaciones de Ebert ayudaron a cineastas jóvenes a dar a conocer sus trabajos, o los reproches que recibió por parte de sus colegas al llevar la crítica de cine al mundo de la televisión.

Además de ser informativa, la cinta está llena de una carga emocional que se acrecienta hacia el final, hacia el ya conocido desenlace. Esto se experimenta al ver el apoyo que tuvo Ebert de su esposa Chaz, quien afrontó su enfermedad con una fuerza envidiable, o con las transcripciones de los correos electrónicos que el crítico intercambió con el director, los que aparecen de vez en cuando en la pantalla. Ver un documental sobre la enfermedad y posterior muerte de una persona es muy triste, pero la película también nos entrega una sensación de felicidad, gracias a la nostalgia que llena los testimonios de los entrevistados. Al escuchar las palabras de personas como Martin Scorsese, A.O. Scott o Werner Herzog, nos damos cuenta de la forma en que sus respectivas vidas fueron tocadas por este crítico.

La lucha de Roger Ebert con el cáncer no solo lo enfrentó a la posibilidad de una muerte próxima, sino también a la pérdida de una de sus herramientas más utilizadas: la palabra hablada. Su popularidad como crítico de cine fue alcanzada gracias a su programa de televisión, donde discutía con su amigo Gene Siskel o donde recomendaba alguna cinta que lo había fascinado. La mejor imagen de este crítico surge precisamente cuando es privado de la capacidad de hablar, ya que en vez de caer en el pesimismo, se adentró en una de sus etapas más prolíficas como escritor. Su blog se convirtió en uno de los medios a través del cual se comunicaba con el mundo, escribiendo sobre temas muy variados, incluido su estado de salud. La necesidad de Ebert de comunicarse fue más fuerte que la enfermedad que lo aquejó, y lo que es más importante, utilizó esto para permitir que otras personas tuvieran la posibilidad de dar a conocer lo que sentían. Su sitio web se transformó en una plataforma para que escritores de todas partes del mundo pudieran ser leídos.

Life Itself constituye el último testimonio de este crítico de cine. Y al igual que sus propios escritos, es una cinta fluida, honesta y emotiva.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s