The Guest (2014)

the-guest-posterUno de los miedos con los que juega a veces el cine de terror es la idea de que algo tan íntimo como nuestro propio hogar sea invadido por terceros con malas intenciones. Películas como The Last House on the Left (1972) o Funny Games (1997) giran en torno a esta premisa, agregando además los elementos de las falsas apariencias y la confianza quebrada. Los invasores se presentan como personajes amigables, que logran entrar a la casa de los protagonistas con engaños, haciendo que sean las futuras víctimas quienes les permitan ingresar. Pero una vez que se encuentran dentro, revelan sus verdaderas intenciones.

The Guest es una nueva representante del subgénero, aunque presenta algunas innovaciones. El invasor es un soldado que se hace llamar David Collins (Dan Stevens), quien ha vuelto desde Medio Oriente y su primer destino es la casa de un compañero que falleció mientras estaban en servicio. La familia, que todavía está viviendo el duelo tras la pérdida de su ser querido, recibe con cariño a David, quien parece saber exactamente lo que debe decir para ganar la confianza de los dueños de casa. El personaje no tarda en integrarse a la familia, ayudándolos con cualquier cosa que necesiten. Sin embargo, sus particulares métodos y aire misterioso levantarán más de una sospecha entre Anna (Maika Monroe) y Luke (Brendan Meyer), los hermanos de su compañero fallecido.

Durante esta primera parte la película sigue una fórmula que es conocida, con los intentos de David por ganar la confianza de la familia que lo ha recibido en su casa. El personaje es interpretado por Dan Stevens, un actor inglés cuya carrera se ha caracterizado por producciones históricas como la serie Downton Abbey. Esto le entrega a David ese encanto que fascina a la familia Peterson, y que le permite ocupar poco a poco el lugar de su fallecido compañero. El recién llegado, por ejemplo, ayuda a Luke, el hijo menor de la familia, a enfrentar a los matones de la escuela; colabora con Laura (Sheila Kelley), la madre, en las tareas del hogar; y se transforma en un interlocutor de confianza para Spencer (Leland Orser), el padre.

Y es que si bien estamos ante el villano de la historia, el personaje también es el protagonista de la película. El resto de los personajes reacciona ante lo que él hace, convirtiéndose así en la fuerza motora de todo lo que ocurre. Su carisma lo convierte en algo terrorífico pero a la vez fascinante, como Patrick Bateman de American Psycho (2000) o Joe Cooper de Killer Joe (2011).

Aunque ya sabemos cuál será el desenlace de la historia, con David transformándose en una amenaza para la familia, la película de todas maneras es capaz de crear una atmósfera tensa, especialmente gracias a la intriga que rodea a sus motivaciones. ¿Por qué está haciendo todo esto? ¿Es maldad pura o hay algo más? La cinta aborda estos puntos durante la segunda mitad del metraje, con una revelación que cambia completamente el tono de The Guest hacia algo más ligado a la acción. Es en este giro donde radica la novedad de la película, que no teme experimentar con los elementos que están a su disposición.

Cada una de estas partes funciona por mérito propio, pero el punto de inflexión no termina de convencer. En vez de ser un paso natural desde el thriller a la acción, el cambio resulta artificioso. Sin embargo, y pese a sus imperfecciones, la idea de arriesgarse con algo novedoso merece ser destacada. La segunda mitad está inspirada en el cine de acción de los años 80, con elementos poco verosímiles que rozan lo absurdo, pero que siguen siendo entretenidos. Esta influencia también se puede ver en la banda sonora, que recurre a sintetizadores y canciones de aquella época. Pero más que hacer guiños a cintas específicas, The Guest busca captar la atmósfera de esa década, logrando un resultado fresco.

El director Adam Wingard y el guionista Simon Barrett, quienes colaboraron en la película You’re Next (2011) y en segmentos de V/H/S (2012) y V/H/S 2 (2013), también incluyeron humor en la cinta. Los aspectos cómicos no son tan notorios, pero le entregan un aire característico a The Guest, alejándola de los lugares comunes del cine de terror contemporáneo. Junto a trabajos como Behind the Mask (2006), Hatchet (2006,) The Innkeepers (2011), The Cabin in the Woods (2012), Resolution (2012), Stage Fright (2014) o Housebound (2014), forma parte de esa camada de películas de terror que no buscan simplemente crear réditos económicos, sino que apelan al cariño de los fanáticos del género. Crean un vínculo de complicidad con un especial tipo de espectadores, aunque muchas veces esto impida el reconocimiento de un público masivo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s