Jupiter Ascending (2015)

Jupiter_Ascending_posterLos hermanos Andy y Lana Wachowski saltaron a la fama tras el estreno de The Matrix (1999). La película fue un tremendo éxito comercial y sirvió como influencia para otras cintas de acción durante los años posteriores. Después de dos secuelas que no fueron tan bien recibidas por la crítica, el dúo de cineastas intentó replicar la gloria que habían alcanzado a través de proyectos nuevos como Speed Racer (2008) o Cloud Atlas (2012), pero sus nombres, que alguna vez atrajeron a multitudes de fanáticos al cine, parecían haber perdido la fuerza de antes. Con su nueva película, Jupiter Ascending (El destino de Júpiter), los Wachowski trataron nuevamente de ser elogiados como visionarios, sin embargo nos encontramos ante otra decepción.

La película es protagonizada por Júpiter (Mila Kunis), una inmigrante ilegal rusa que vive en Estados Unidos junto a su familia. El día a día de la joven consiste en trabajar limpiando casas ajenas junto a su madre y su tía. Júpiter sueña con tener una mejor vida, pero las circunstancias que la rodean hacen difícil que esto ocurra. Sin embargo, y como si estuviésemos ante una versión espacial de Cenicienta, la vida de la protagonista cambia drásticamente cuando un extraterrestre llamado Caine Wise (Channing Tatum) le informa que debido a su ADN ella es la reencarnación de una poderosa monarca que es dueña de varios planetas, incluida la propia Tierra. De esta manera, la joven pasa de tener una humilde vida en Chicago a estar en medio de una lucha por el trono de la dinastía Abrasax, donde además participan los hermanos Balem (Eddie Redmayne), Titus (Douglas Booth) y Kalique (Tuppence Middleton).

Si hay algo que reconocer del trabajo de los Wachowski es su ambición. Con Jupiter Ascending la tarea impuesta por ellos mismos consiste en crear un universo complejo, donde sus dimensiones políticas, económicas y culturales son modeladas con el objetivo de otorgarle una determinada identidad al relato. Esta cinta de ciencia ficción no se contenta con explorar el género a través de una historia más aterrizada, donde los elementos extravagantes son menos notorios. Los directores optan claramente por resaltar los aspectos fantásticos del relato, introduciendo civilizaciones alienígenas, tecnología avanzada y razas extraterrestres que resultan extrañas en comparación con lo que hay en nuestro planeta.

Pero a pesar de sus pretensiones, la película no logra crear un entorno donde el espectador se pueda sumergir completamente. A diferencia de casos como Star Wars, donde el universo diseñado adquiere una calidad tal que es aceptado por la audiencia a pesar de lo inverosímil que pueda llegar a ser, con esta cinta la suspensión de la incredulidad no opera de la misma manera. La película está repleta de elementos que resultan tan estrafalarios que cuesta tomarlos en serio, como la existencia de los extraterrestres híbridos cuya apariencia tiene elementos extraídos de varios animales, que la pistola de Caine emita sonidos similares a ladridos ya que él es mitad lobo, o que se señale de manera no irónica que las abejas son capaces de identificar a alguien que pertenece a la realeza.

Una cinta como Guardians of the Galaxy (2014) es capaz de mantener un efectivo equilibrio entre drama y comedia al momento de mostrar sus aspectos más extraños, reconociendo lo anormales que pueden resultar para el espectador. Si bien un personaje como Rocket es utilizado como elemento cómico a lo largo del metraje, también es capaz de tener momentos más profundos, los que resultan creíbles a pesar de que se trate de un mapache parlante. En Jupiter Ascending, en cambio, no se alcanza esa fórmula, lo que hace que las escenas que deben resultar más serias terminen pareciendo simplemente ridículas. De esta manera, el espectador mantiene una constante distancia con lo que se muestra en la pantalla, impidiendo una compenetración plena con el relato o sus personajes.

Otro de los aspectos que contribuye a mantener esta distancia son las actuaciones. Por lo general la película cuenta con una serie de interpretaciones poco inspiradas, que no resaltan ni llaman la atención, pero hay una que es tan exagerada que parece suplir la carencia del resto. Eddie Redmayne, que en marzo de este año ganó un premio Óscar por su papel de Stephen Hawking en The Theory of Everything (2014), decidió dar vida al villano principal de esta cinta a través de una actuación tan artificial que parece difícil que se trate de la misma persona. Su Bamel es un ser que expresa un sobreactuado desprecio a todos quienes lo rodean y sus diálogos son expresados a través de susurros, los que de vez en cuando son interrumpidos por unos inexplicables gritos. Quizás el objetivo de Redmayne era darle un aire intimidante al personaje, pero el resultado está muy lejos de lograr eso.

La cinta tiene algunos méritos, los que están ligados a sus aspectos más técnicos. Se nota una gran atención por el diseño de vestuarios, el diseño de la tecnología mostrada y su funcionamiento (como las naves y las armas), y también en la construcción de algunas de sus secuencias de acción. Existen incluso cuestiones a destacar dentro de su contenido, como un interesante comentario acerca de la explotación económica y las desigualdades sociales, representadas por el modelo de negocio de la familia Abrasax. Las riquezas e inmortalidad de sus miembros son obtenidas a través de un proceso llamado “cosecha”, que consiste en transformar a los habitantes de algún planeta determinado en una sustancia de gran valor que sirve para rejuvenecer células. Es una acción escabrosa en la que seres humanos son tratados como simple materia prima para el beneficio de unos cuantos privilegiados.

Sin embargo, esta idea de la explotación de las personas no es nueva, ni siquiera en la filmografía de los Wachowski, ya que en The Matrix las máquinas utilizaban a los humanos como fuente de energía. De hecho, el núcleo de la cinta le debe bastante a ese anterior trabajo de los directores, donde su protagonista también era presentado como alguien común y corriente que en realidad era más especial de lo que creía. La fantasía del “elegido” resuena principalmente en una audiencia de carácter adolescente, ya que le otorga al personaje principal una importancia fundamental dentro del relato, destacándolo del resto y convirtiéndolo en la persona que está llamada a hacer la diferencia. Es por eso que es tan utilizada en la literatura juvenil, desde Harry Potter hasta Katniss Everdeen. Lo preocupante de los Wachowski es que sus intereses parecen no haber evolucionado demasiado comparado a los que tenían hace 15 años.

Hay en Jupiter Ascending un intento por cambiar un poco con el arquetipo del elegido, ya que la protagonista se rehúsa a adoptar su nuevo cargo y obligaciones, escogiendo en cambio la vida que tiene junto a su familia terrícola. Se le da, al menos, una cuota de libre albedrío al momento de actuar. Pero esta modificación no llega a convertirse en una subversión de la norma demasiado significativa, perdiéndose entre los numerosos defectos que tiene la cinta. La decisión de la joven pierde toda su fuerza ya que durante la gran mayoría del metraje la vemos siendo arrastrada por otros personajes de un lugar a otro, sin mucho que hacer. Algo que podría haberse convertido en el punto de apoyo de la película, en algo que la diferenciara del resto de los blockbusters, no es tratado con la importancia que merecía.

En términos objetivos, esta cinta es un desastre. El guion deja mucho que desear, el universo en el que está ambientada no termina de convencer, y el gran número de cosas que son comprimidas en sus dos horas de duración llevan a los directores a optar por unos poco llamativos diálogos expositivos. No obstante, también debemos considerar que el disfrute de una película no solo depende de cuestiones objetivas, y hay un aspecto más visceral que debe ser considerado.

En este sentido, Jupiter Ascending, a pesar de todos sus defectos, es capaz de crear una fascinación morbosa en el espectador. Hay aspectos que son tan ridículos e incomprensibles que uno se queda maravillado ante lo extraño que resulta todo esto. Se trata claramente de un resultado que los directores no buscaron, ya que este entretenimiento se basa en reírse de la película, no con ella, pero aún así hay que reconocer su valor. La diferencia que existe entre una película mala que logra entretener y otra que es simplemente tediosa no debe ser subestimada. Es difícil predecir si estamos ante una obra que pasará a la historia de la infamia cinematográfica como lo hizo Battlefield Earth (2000), pero esta obra de los Wachowski tiene potencial.

Anuncios

Un pensamiento en “Jupiter Ascending (2015)

  1. Pingback: Valerian and the City of a Thousand Planets (2017) – sin sentido

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s