Avengers: Age of Ultron (2015)

Avengers_Age_of_Ultron_posterEl estreno de Iron Man (2008) cambió de manera radical el panorama del cine de superhéroes. Antes, estas cintas eran pensadas de una a la vez, sin demasiada perspectiva acerca de lo que ocurriría con los personajes en el futuro. Marvel Studios cambió esto y decidió poner en marcha un ambicioso plan que consistía en crear películas individuales para cada uno de sus superhéroes con el fin de reunirlos en una cinta titulada The Avengers (2012), en un evento cuya envergadura no habíamos visto con anterioridad. El resultado fue un universo cohesionado similar al de los propios cómics. A pesar de lo arriesgada que era, la estrategia funcionó y ha sido incluso imitada por otras franquicias.

Todo esto llegó a modificar hasta la manera en que entendemos el proceso de creación de las películas. El concepto de autor en el mundo del cine ha sido generalmente asociado a la figura del director, quien está a cargo de tomar las decisiones acerca de cómo se hará la obra, liderando al resto de los involucrados. Sin embargo, para un proceso tan complejo y grande como el de Marvel Studios, no bastaba con esta noción para modelar el universo que estaban creando, el que se extiende a lo largo de varias cintas y cuyos directores van cambiando en cada una de ellas. Es por eso que la figura del productor adquirió un mayor protagonismo, siendo Kevin Feige el encargado de dar el visto bueno a cada uno de los proyectos.

Cuando se estrenó Guardians of the Galaxy (2014), una de las películas más vistas del año pasado, lo que atrajo a las personas al cine no fue el nombre del cineasta James Gunn (cuyas películas anteriores son buenas pero no demasiado masivas), ni el de los personajes (que ni siquiera fanáticos acérrimos de los cómics conocían muy bien), sino que el logo de Marvel Studios. Ese logo le entregó a la audiencia una determinada expectativa acerca de qué esperar del tono de la película, ya que estaba asociado a las obras anteriores del estudio. Es tan así, que el estilo de Marvel Studios posee ciertas características que la diferencian de, por ejemplo, lo que DC y Warner Bros están intentando hacer con su propio universo cinematográfico.

Pero si bien las decisiones artísticas deben ser aprobadas en última instancia por el estudio, la presencia de un director talentoso tampoco está de más, razón por la cual Joss Whedon, encargado de la anterior cinta del equipo de superhéroes, vuelve a trabajar junto a ellos en Avengers: Age of Ultron (Avengers: Era de Ultrón). En la película de 2012 Whedon demostró su capacidad para mantener un equilibrio entre personajes de diversa naturaleza, centrándose en la interacción que se produce entre ellos y dándoles a cada uno un rol dentro de la trama y una oportunidad para brillar. Esto se replica desde los primeros minutos de la nueva cinta, donde vemos a Tony Stark/Iron Man (Robert Downey Jr.), Thor (Chris Hemsworth), Bruce Banner/Hulk (Mark Ruffalo), Steve Rogers/Capitán América (Chris Evans), Natasha Romanoff/Black Widow (Scarlett Johansson) y Clint Barton/Hawkeye (Jeremy Renner) atacando una fortaleza donde el barón Strucker (Thomas Kretschmann) esconde el cetro de Loki, que ocupó un importante rol en la anterior película.

El villano principal, sin embargo, no es Strucker, sino que Ultrón (James Spader), un personaje que en los cómics está ligado al superhéroe Ant-Man pero que en esta cinta fue creado por Tony Stark. Después de recuperar el cetro, el inventor lo utiliza para poner en funcionamiento un plan destinado a mantener la paz en la Tierra a través de robots, lo que tendría el potencial incluso de reemplazar a los propios Avengers. El problema es que el programa adquiere consciencia propia, y a través de una visión fría y utilitarista de la situación concluye que la única manera de mantener la paz en el planeta es eliminando al grupo de superhéroes y al resto de la humanidad. En su tarea, Ultrón es acompañado por los hermanos Wanda y Pietro Maximoff (Elizabeth Olsen y Aaron Taylor-Johnson), dos jóvenes que fueron sometidos a experimentos por Strucker a partir de los cuales adquirieron habilidades sobrehumanas.

Dado que estamos ante una segunda parte, la película no presenta el mismo impacto de ver a estos personajes reunidos por primera vez. No experimentamos la espera previa ni disfrutamos del momento decisivo en el que por fin los vemos juntos, ya que esto está resuelto. No obstante eso, Whedon sigue demostrando su capacidad visual al trabajar con este tipo de material, logrando algunas secuencias de gran espectacularidad, algunas de las cuales parecen extraídas de una viñeta de cómic. Además, y considerando que ya se han estrenado más de diez películas en la franquicia, se aprovecha de pasar de lleno a la acción, sin necesidad de explicar demasiadas cosas, ya que se asume que los espectadores tienen a lo menos un conocimiento general de los personajes. Esto permite también la inclusión de nuevos personajes, con habilidades aún más extraordinarias, como los hermanos Maximoff (conocidos también por los nombres Quicksilver y Scarlet Witch) o The Vision (Paul Bettany), logrando algo que era impensado para los fanboys veinte años atrás.

Como ocurrió con la anterior cinta del grupo, los momentos más efectivos del metraje no se encuentran en las secuencias de acción sino que en la interacción que se produce entre los personajes. La escena de la fiesta, donde los vemos más relajados de lo habitual, nos hace recordar por qué estos superhéroes resultan tan llamativos y son capaces de generar empatía. Si bien se nota un cierto exceso en los intentos de comentarios ingeniosos, como si de repente todos los miembros del grupo quisieran ser Tony Stark, y algunos chistes no resultan tan efectivos, de todas maneras se logra un tono dinámico y entretenido.

La presencia de momentos cómicos no impide que se puedan explorar otras cosas, ya que hay también intentos por darle una mayor profundidad a ciertos personajes, lo que es bien recibido. Vemos, por ejemplo, un naciente romance entre Natasha Romanoff y Bruce Banner, quienes son unidos por un sentimiento de no pertenencia que los separa del resto del grupo. Descubrimos un detalle que no conocíamos de la vida de Clint Barton, lo que pone en perspectiva el riesgo que corre durante las batallas y el sacrifico que hace al decidir participar en ellas. Además, uno de los poderes de Wanda Maximoff, que consiste en jugar con la mente de sus adversarios, permite que nos adentremos en las inseguridades de algunos protagonistas, lo que les da una dimensión que no había sido tan explorada antes. Esto va creando también un conflicto interno dentro de los Avengers, cuando las perspectivas de los superhéroes chocan entre sí.

Todos estos aspectos crean un enorme interés, ya que aumentan lo que está en juego durante los enfrentamientos, pero el problema es que son resueltos demasiado rápido y no se les permite un mayor desarrollo. La motivación de los hermanos Maximoff, que obedece a un deseo de venganza luego de que sus padres murieran a manos de un misil creado por la empresa de Stark, es lo suficientemente poderosa para explicar sus acciones contra los protagonistas. Sin embargo, el cambio de bando que experimentan posteriormente no es tratado con la misma atención, por lo que resulta apresurado. Incluso algo tan complejo como el hecho de que Tony Stark hubiese creado a Ultrón sin haberle contado a sus compañeros no adquiere toda la gravedad que podría haber alcanzado.

Donde se ve una mayor falencia en Avengers: Age of Ultron es en el hilo conductor de la trama, que no resulta tan firme como el de la cinta anterior. Las secuencias que forman parte del metraje se suceden unas a otras más por una necesidad del guionista que por una natural progresión del relato. Además, el gran número de personajes y situaciones mostradas hace que las dos horas y media que dura la cinta resulten insuficientes para explicar todo lo que ocurre.

James Spader hace un buen trabajo con la voz de Ultrón, otorgándole un tono sarcástico que le da personalidad, pero al final su personaje no deja de parecer un villano desechable, que no llega a trascender como Loki. La cinta necesitaba a un villano que desafiara a los protagonistas, el elegido fue este androide, y nada más. De hecho, toda la película parece un gran punto intermedio que sirve para preparar al terreno a lo que ocurrirá después. Los Avengers descubren el poder que alojan las gemas del infinito, que obtendrán un mayor protagonismo en Avengers: Infinity War (cuyas dos partes se estrenarán en 2018 y 2019, respectivamente), mientras que los conflictos entre los miembros del grupo nos adelantan lo que podría ocurrir en Captain America: Civil War (2016). No hay problema alguno con planear el desarrollo de la historia con antelación, ya que ese es precisamente el gran mérito que ha tenido Marvel Studios, pero la cinta debe ser capaz además de funcionar como una obra con cierta autonomía.

Durante la última batalla se reciclan varios aspectos que ya han sido utilizados en otras películas. La pelea de los protagonistas contra un numeroso ejército de enemigos ya fue el centro de la primera cinta del grupo, mientras que la carrera contra el tiempo que deben realizar para detener un arma de destrucción masiva ha sido empleada por películas como The Amazing Spider-Man (2012), Man of Steel (2013) o Captain America: The Winter Soldier (2014). La repetición de la misma fórmula una y otra vez puede resultar perniciosa para este género cinematográfico, ya que terminará cansando a los espectadores. Como fanático de los cómics y los superhéroes, quiero que estas películas puedan ser capaces de evolucionar y probar cosas nuevas, ya que el material en el que están basadas se los permite.

Avengers: Age of Ultron es buena, entretenida, y contiene varios de los elementos que hicieron que la película anterior del grupo de superhéroes fuese un éxito. Sin embargo, hay aspectos que resultan poco aprovechados, y la falta de novedad puede ser problemática en algunos años más. La película de 2012 se convirtió en un hito de los blockbusters por el riesgo que corrió, pero en esta segunda parte la jugada no parece tan sorprendente. Si hay algo que nos enseñó Marvel Studios es que no nos debemos conformar con los planes a corto plazo, sino que debemos ver más allá, y si el estudio insiste en aplicar la misma fórmula lamentablemente su futuro no será tan prometedor.

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2 pensamientos en “Avengers: Age of Ultron (2015)

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