Over the Garden Wall

Over_the_Garden_WallLa animación estadounidense está pasando por un buen momento artístico, sobre todo en la televisión. Series como Adventure Time, Regular Show, Gravity Falls y Steven Universe demuestran un anhelo por no conformarse con las fórmulas convencionales, sino que arriesgarse a experimentar y probar cosas nuevas. Esta mentalidad surgió durante los años 90, cuando los canales Cartoon Network y Nickelodeon comenzaron a crear sus propios programas de televisión, contratando a artistas jóvenes que no tenían miedo de innovar. Lo bueno de este tipo de proceso es que permite una constante evolución del medio, lo que está reflejado en la serie Over the Garden Wall, que se estrenó en noviembre del año pasado.

Su creador, Patrick McHale, había comenzado a pensar en la idea del programa desde que se graduó de la universidad. Sin embargo, tuvo problemas al momento de definir el formato adecuado para desarrollar la historia, por lo que la mantuvo en espera mientras trabajaba en otros proyectos. Después de participar en The Marvelous Misadventures of Flapjack como artista de storyboards y en Adventure Time como director creativo, McHale decidió hacer un cortometraje titulado Tome of the Unknown, basado en la premisa que había creado años atrás. La cinta llamó la atención de los ejecutivos de Cartoon Network, quienes comenzaron a conversar con él acerca de expandir su idea a otro formato, decidiendo finalmente traducirlo en una miniserie de 10 episodios.

La idea de una miniserie con una trama autoconclusiva (es decir, que no tiene otras temporadas, sino que se limita a los episodios planeados originalmente) era una completa novedad para el canal, lo que hace que sus episodios de 11 minutos de duración se sientan como ver una película de casi dos horas o, más bien, como leer un libro que está dividido en 10 capítulos. Over the Garden Wall gira en torno a dos hermanos, Wirt (Elijah Wood) y Greg (Collin Dean), quienes están perdidos en un misterioso bosque e intentan encontrar el camino a casa. Durante su viaje se les une un pájaro parlante llamado Beatrice (Melanie Lynskey), que decide ayudarlos en su búsqueda. Sin embargo, la travesía no será tan sencilla, ya que los protagonistas son asechados de cerca por una oscura criatura denominada La Bestia.

Como la serie no nos entrega mucha información acerca de quiénes son estos hermanos ni el lugar de donde provienen, nuestro principal punto de referencia durante los primeros episodios son sus personalidades. Wirt es el hermano mayor y asume el rol de líder, aunque su comportamiento tiende a ser nervioso e inseguro, mientras que Greg es más ingenuo y optimista, por lo que se convierte en el principal personaje cómico de la serie. La dinámica hace recordar la que existe entre Dipper y Mabel Pines, aunque posee los suficientes rasgos diferenciables como para crear una identidad propia. El otro punto de referencia es el mundo en el que está ambientada la historia, el que vamos explorando con cada minuto que pasa.

A lo largo de su viaje van conociendo a los diferentes personajes que habitan este particular lugar, por lo que además de ir avanzando en la trama general que atraviesa la miniserie, somos testigos de otras tramas secundarias que ocurren en cada episodio. Algunos de los episodios, como “Schooltown Follies” o “Mad Love”, dejan de lado la misión principal de los protagonistas y se sumergen de lleno en una trama secundaria, pero no se trata de meras distracciones, sino que permite conocer mejor a los personajes principales y lo que piensan. Los diferentes encuentros, sumado al hecho de que estamos en un mundo de carácter fantástico donde hay magia y los animales pueden hablar, tienen claras similitudes con libros como Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carroll o El maravilloso mago de Oz de Lyman Frank Baum.

Estas no son las únicas influencias de Over the Garden Wall, ya que la miniserie está llena de guiños a otras obras. Hay un tono de cuento de hadas que se siente a lo largo de los episodios, incluidos esos elementos sombríos que caracterizan al trabajo de los hermanos Grimm. De hecho, hay algunos momentos que son genuinamente terroríficos, como el episodio “The Ringing of the Bell”, que además presenta una referencia a la película Sen to Chihiro no Kamikakushi (Spirited Away; 2001) del animador japonés Hayao Miyazaki. Se nota también la presencia de una estética ligada al folklore de las zonas rurales de Estados Unidos, así como imágenes y música extraída del siglo XIX y comienzos del XX. Lo meritorio de todo esto es que la serie no solo es una mezcla de elementos sacados de otros lugares, sino que son tratados de tal manera que el resultado es mayor que la suma de sus partes. Existe un gran cuidado por la creación de una atmósfera particular, algo melancólica, que resulte fascinante para el espectador.

A medida que los episodios avanzan uno descubre que no estamos ante una serie dirigida exclusivamente a un público infantil, ya que los temas que son tratados pueden perfectamente ser apreciados por los adultos. Algunas de las ideas exploradas dicen relación con la desesperanza, la muerte, el sacrificio, la solidaridad y el amor fraternal. El núcleo de la serie se encuentra en la noción de lo desconocido, no solo en términos sobrenaturales, sino también en sus vertientes más cotidianas. Esto se encuentra representado a través de la figura de Wirt, quien gracias al viaje que realiza en la serie aprende a arriesgarse y a entender que a veces vale la pena intentar algo pese a que el resultado no sea del todo previsible.

La noción de lo desconocido está presente a lo largo de todos los episodios, donde descubrimos que las apariencias pueden ser engañosas. Las tramas secundarias que vemos en cada episodio lidian de una manera u otra con la idea, en virtud de la cual la primera impresión que tenemos de algo no necesariamente es la correcta. A veces los problemas que nos agobian están solo en nuestra mente y somos incapaces de ver lo que se esconde detrás de lo aparente. El principio de lo desconocido también está ligado con la ambigüedad moral de algunos personajes de la serie, cuyas motivaciones no resultan del todo claras y pueden cambiar a lo largo del relato.

Durante los últimos episodios de Over the Garden Wall descubrimos la historia previa de los hermanos protagonistas y cómo llegaron a ese lugar. Se trata de una revelación que es efectiva y tratada con naturalidad, sin resultar forzada. Sería injusto decir que estos episodios son mejores que los primeros, ya que como estamos ante una trama general que se extiende por todos los 10 episodios, los que están ubicados al comienzo tienen un claro fin introductorio. Más bien, lo que ocurre hacia el final de la serie es que nuestro conocimiento de la historia y sus personajes se encuentra más perfeccionada que antes, lo que permite unir algunas ideas y nociones que estaban flotando en los episodios previos.

Algo que caracteriza a esta miniserie es la capacidad que tiene para ser revisitada. Ver la serie por una segunda o tercera vez nos permite encontrar detalles que no habíamos notado, lo que hace que el relato sea más profundo. Pero esto no se limita solo a la búsqueda de easter eggs o a notar el foreshadowing que se había insinuado de manera previa, sino también a entender ciertos aspectos que enriquecen la experiencia de ver los episodios, como entender mejor las motivaciones de sus personajes o echar un vistazo a los temas que se van sugiriendo de manera subyacente a la historia. Esto es lo que hace que una obra resulte valiosa, que cada vez que volvamos a ella seamos capaces de encontrar algo nuevo que nos cautive.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s