The SpongeBob Movie: Sponge Out of Water (2015)

The_SpongeBob_Movie_Sponge_Out_of_Water_posterConsiderando que la serie debutó en 1999, y que han pasado más de 10 años desde el estreno de su primera película, cuando los personajes estaban en pleno apogeo, uno podría pensar que esta nueva cinta, The SpongeBob Movie: Sponge out of Water (Bob Esponja: Un héroe fuera del agua) ha llegado demasiado tarde y que será difícil replicar la chispa que hizo de este dibujo animado un éxito internacional. Sin embargo, los prejuicios se desvanecen –al menos parcialmente- cuando nos damos cuenta de que la película es capaz de transmitir satisfactoriamente las situaciones absurdas que caracterizan al programa de Nickelodeon.

Una de las razones que explican esto parece ser el regreso de Stephen Hillenburg, creador de Bob Esponja que dejó la serie el año 2004, tras el estreno del primer largometraje. Hillenburg contribuyó en esta segunda cinta como productor ejecutivo y responsable de crear la historia, lo que hizo junto a su sucesor Paul Tibbitt, quien además se dedicó a la dirección. Ambos son conscientes de lo extraña que es la premisa de la serie y las particulares reglas que dominan su mundo, las que no siempre se guían por los principios de la lógica (es común ver cosas como incendios bajo el agua o playas submarinas en sus episodios). La misma canción del programa, que nos dice que su protagonista es una esponja parlante que vive en una piña abajo del mar, es suficiente para confundir a cualquiera que vea por primera vez la serie.

La película sigue de cerca este tono donde la seriedad parece inexistente y donde todo puede ocurrir. Nuestro protagonista, Bob (Tom Kenny), es una vez más acompañado por sus amigos Patricio (Bill Fagerbakke) y Arenita (Carolyn Lawrence), su malhumorado vecino Calamardo (Rodger Bumpass), y su avaro jefe Don Cangrejo (Clancy Brown). La trama se pone en movimiento cuando Plankton (Mr. Lawrence), el eterno rival de Don Cangrejo, intenta nuevamente apoderarse de la fórmula secreta de la cangreburguer, la comida favorita de los habitantes de la ciudad. La fórmula es robada, pero no por Plankton, sino que por un pirata (Antonio Banderas) que tiene en su poder un libro mágico. Dependerá de Bob y el resto de los personajes recuperar la receta y devolver la paz y tranquilidad a Fondo de Bikini.

El humor de la cinta presenta todos los elementos que dieron forma a la serie, recurriendo principalmente a situaciones extrañas, algunas veces derechamente surrealistas. Hay, por ejemplo, una máquina del tiempo creada a partir de una cabina fotográfica; un delfín intergaláctico capaz de viajar a través del espacio-tiempo; y una secuencia ambientada en el cerebro de Bob donde todas las cosas están hechas de dulces. Otro de los elementos que hacen que la comedia sea tan efectiva es el timing de los chistes, como la súbita transformación que sufren sus personajes cuando se enteran de que sin la fórmula secreta no habrá más cangreburguers. Es un cambio tan rápido y severo –un divertido guiño al futuro posapocalíptico de la saga Mad Max– que es imposible no reírse cuando ocurre. Las personas a cargo de la película demuestran que no se toman las cosas demasiado en serio, lo que queda reflejado además con unos chistes que llegan a la autoparodia.

De vez en cuando los chistes no terminan de convencer, pero por lo general el humor de la cinta es lo suficientemente efectivo para hacer de esta una experiencia entretenida. Además, hay que destacar el hecho de que la cinta privilegia la creatividad y se aleja de los convencionalismos, algo que se agradece en el cine actual. La innovación se puede notar también en términos artísticos, ya que la serie se atrevía a experimentar a veces con el estilo de animación utilizado, como en esos famosos planos ultradetallados que estaban inspirados por Ren & Stimpy. En la película hay secuencias que continúan con la tendencia, como los viajes temporales que realizan Bob y Plankton, los que son representados a través de un vórtex casi alucinógeno que es complementado con una pegajosa canción del grupo N.E.R.D.

Pero el cambio más notorio en la animación de los personajes ocurre cuando son transportados a la superficie, donde los característicos diseños en 2D son transformados en unos de tipo digital. La transformación es lo suficientemente sutil para mantener la esencia de los personajes, y lo bastante evidente para que podamos notar el cambio de estilo. Si bien es uno de los aspectos que han sido más promocionados de la cinta, tanto en sus tráilers como en sus pósters, en realidad estas escenas ocupan un lugar bastante acotado durante el último tercio del metraje. Y es una decisión acertada, ya que esta parte de la cinta no llega a ser tan buena como las ambientadas bajo el agua. Existe un cambio en la energía de las situaciones narradas, las que parecen algo más acotadas hacia el final, quizás porque hacen recordar el estilo imperante de la animación contemporánea.

El hecho de mostrar actores de carne y hueso en las escenas ambientadas en la superficie no es algo totalmente novedoso, ya que se había utilizado con anterioridad, pero las secuencias protagonizadas por el personaje de Antonio Banderas no alcanzan el nivel de absurdo de lo mostrado en la serie o incluso en la película anterior. En el primer largometraje, Bob y Patricio conocen a David Hasselhoff y usan su cuerpo como una lancha de carreras, y posteriormente el actor ocupa la fuerza de sus pectorales para mandar a los personajes hacia las profundidades del mar. Escenas como las descritas permiten demostrar que la lógica de dibujo animado que gobierna a Fondo de Bikini es capaz de traspasar la barrera que divide a ambos medios, lo que no queda tan claro en esta nueva cinta. Las posibilidades que existen en el mundo de la superficie parecen algo más restringidas que las de la película anterior, y la línea divisoria es capaz de crear una clara distinción.

De esta manera, The SpongeBob Movie: Sponge out of Water no llega a destacar tanto como el primer largometraje, que tenía la novedad de ser el debut de los personajes en el cine. Incluso en términos de trama y de lo que está en juego, la cinta tampoco se diferencia demasiado de lo que ocurre en un episodio de la serie, donde el robo de la fórmula secreta era un recurso bastante utilizado. Pero aunque su importancia sea más limitada, esto no significa que estemos ante un producto carente de todo mérito. Hay por lo menos un recordatorio de lo grande que fue Bob Esponja y de ese tipo de humor que luego fue adaptado a series como Adventure Time o Regular Show.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s