Inside Out (2015)

Inside_Out_posterDesde el estreno de sus primeros largometrajes, Pixar se transformó en la punta de lanza de la animación estadounidense contemporánea. Sus trabajos no tenían miedo de experimentar, tanto los aspectos técnicos como en sus temáticas, elevando una categoría de películas que ha sido tradicionalmente ninguneada como material exclusivo para un público infantil. La gran calidad de sus cintas hizo que la audiencia se acostumbrara a productos de primer nivel, por lo que cuando el estudio estrenó obras de menor calidad, como Cars 2 (2011) o Monsters University (2013), se temió lo peor, surgiendo incluso murmullos de una crisis artística. Sin embargo, la llegada de Inside Out (Intensa mente) busca terminar con estos comentarios fatalistas y logra probar que Pixar aún no ha perdido su puesto en la cima de la industria.

Los directores Pete Docter y Ronnie del Carmen aprovechan las posibilidades que les entrega la animación para contar una historia que no podría haber sido hecha con actores de carne y hueso ni ambientada en un entorno físico. La trama externa de la película es bastante aterrizada, centrándose en una niña y su familia, pero es en el otro relato donde vemos la razón de que la cinta haya sido creada de esta manera, ya que tiene lugar dentro de la mente de la protagonista. No es la primera vez que la mente es representada visualmente de esta manera; ya lo habíamos visto en un sketch de la película Everything You Always Wanted to Know About Sex (But Were Afraid To Ask) (1972) de Woody Allen, e incluso en un capítulo de la serie Bob Esponja, donde se recurre a la comedia para explicar cómo funciona la mente de los personajes. La diferencia es que esta película no se limita solo a generar situaciones cómicas, sino que se da el tiempo de explorar temas más profundos.

Riley (Kaitlyn Dias) es una niña de 11 años que vive en Minnesota junto a sus padres (Diane Lane y Kyle MacLachlan). Dentro de su mente vemos cómo cinco emociones, Alegría (Amy Poehler), Furia (Lewis Black), Tristeza (Phyllis Smith), Desagrado (Mindy Kaling) y Temor (Bill Hader), van controlando cómo se siente y la manera en que se desenvuelve con el resto del mundo. Debido a que creció en un entorno tranquilo, sin mayores complicaciones, la vida de la protagonista ha sido positiva, por lo que Alegría se ha convertido en la emoción preponderante y en la líder dentro de su mente. Sin embargo, esto cambia drásticamente cuando Riley y su familia se mudan a la ciudad de San Francisco, donde deberá enfrentarse al desafío de acostumbrarse a un lugar desconocido, conocer nuevos amigos, y ser testigo de las dificultades laborales que están atravesando sus padres.

Esto provoca repentinos cambios de ánimo y una inestabilidad emocional en Riley que los demás personajes no habían visto. Y Tristeza, que había sido relegada durante los años anteriores a un papel mínimo, comienza a tener un rol más grande en la vida de la niña. Alegría intenta disminuir la creciente influencia de Tristeza en la mente de la protagonista, pero esto provoca que ambas emociones sean accidentalmente expulsadas del centro de control, dejando a cargo a Desagrado, Furia y Temor, quienes intentan sin éxito mantener la tranquilidad que existía antes de la mudanza. Mientras tanto, Alegría y Tristeza deberán buscar el camino de vuelta con el objetivo de deshacer el daño provocado, lo que se convierte en una verdadera carrera contra el tiempo.

La estructura básica de la película, consistente en un viaje que emprenden dos personajes que no se llevan bien pero que poco a poco comienzan a conocerse, ya se había visto en la anterior cinta de Docter, Up (2009), e incluso forma parte de otros trabajos del estudio, como Toy Story (1995) y Finding Nemo (2003). Si bien estamos ante una historia ya conocida, cuyo desenlace puede adivinarse sin demasiada dificultad, lo fundamental es la manera en que Inside Out toma estos elementos y crea algo propio. Lo relevante en todo esto es la manera en que el viaje se desarrolla y cómo la dinámica de los personajes va cambiando a medida que los minutos pasan. La relación entre Alegría y Tristeza es presentada como una relación eminentemente desigual, donde el rol de Tristeza ha consistido en mantenerse alejada de todo lo que ocurre dentro de la mente de Riley. Resulta interesante que la cinta haya optado por mostrar a Alegría, considerada tradicionalmente una emoción positiva, como el personaje que está equivocado y que debe aprender la moraleja de la historia.

Es también llamativo que el mensaje de la cinta no diga relación con vencer o limitar la tristeza, algo que a simple vista puede parecer deseable, sino que aceptarla. La película nos enseña que suprimir las emociones puede ser más perjudicial de lo que se cree, y es necesario alcanzar un justo equilibrio entre todas ellas, reconociendo que a veces es bueno estar triste y demostrarlo, ya que eso permite que las personas que nos rodean puedan ayudarnos. Se trata de una lección bastante madura, que no solo logrará resonar en los niños que vayan a ver la película, sino también en los adultos, demostrando esta capacidad que tienen las obras de Pixar para cautivar a espectadores de cualquier edad. La cinta nos muestra la transición que experimenta Riley de la niñez a la adolescencia, una transición que no siempre es fácil, y lo hace de una manera bastante efectiva.

La dualidad que crea la película se nota también en el diseño de la mente de la protagonista, que no solo es colorida y entretenida para el público infantil, sino que además explora ciertos conceptos ligados a la psicología que pueden ser apreciados por los más grandes. Los creadores de la película realizaron una completa investigación sobre cómo funciona la mente humana y se nota en el resultado final. Ideas como el pensamiento abstracto, el subconsciente, o la manera en que las memorias de corto plazo se transforman en memorias de largo plazo cuando las personas duermen pueden ser demasiado complejas para que los niños las entiendan, pero son lo suficientemente interesantes en términos visuales para que tengan una noción acerca de lo que está ocurriendo.

Considerando la corta edad de la protagonista y que la historia está ambientada la mayor parte del tiempo en su mente, tenía miedo de que la cinta resultara demasiado infantilizada en ciertos aspectos, y mi presentimiento casi se hizo realidad cuando apareció Bing Bong (Richard Kind), un antiguo amigo imaginario de Riley. El personaje es tan ingenuo, y su diseño tan ridículo (una mezcla de algodón de azúcar, gato, elefante y delfín), que durante sus escenas esperaba lo peor. Y si bien no se puede negar que esos momentos son difíciles de soportar, la manera en que la película desarrolla este personaje termina siendo satisfactoria y hasta tiene una poderosa carga emocional.

Por todos sus méritos, la película todavía posee algunos problemas que me impiden verla como el mejor trabajo de Pixar, así que ese reconocimiento sigue recayendo en Wall-E (2008). Entiendo que el mundo presentado es complejo y tiene varias reglas que deben ser explicadas al espectador, pero no pude evitar pensar si toda esa información podría haber sido transmitida de otra manera, en vez de una narración tan directa de Alegría. En Monsters, Inc. (2001), otra película de Pete Docter, también nos muestran un mundo con su propia estructura y principios, pero su funcionamiento es presentado de una manera más natural, permitiendo que la audiencia vaya descifrando en qué consiste el trabajo de los personajes. Y a pesar de la gran presencia de diálogo expositivo, Inside Out no deja muy en claro cómo funciona el mundo donde está ambientada. Durante el viaje que realizan Alegría y Tristeza se encuentran con varios problemas, los que son solucionados gracias a elementos que aparecen en el último minuto, como sacados bajo la manga de los guionistas, dificultando así una progresión orgánica de la trama.

Afortunadamente, las películas no solo dependen de la calidad de su trama para poder ser destacables. Los defectos que pueden existir en esta cinta son compensados gracias a sus personajes y la manera en que sus relaciones van evolucionando. Es cierto que la historia está ambientada dentro de la mente de una niña, pero el riesgo que corren Alegría y sus amigos resulta creíble y tiene el peso suficiente para que nos preocupemos por lo que ocurrirá. Pese a que esta es una película de corte familiar y las consecuencias no serán demasiado devastadoras para sus personajes, eso no significa que no habrá ningún cambio en el final, ya que lo que está en juego es la propia personalidad de la protagonista.

Algo que caracteriza a las películas de Pixar es el tono melancólico que atraviesa a algunos de sus momentos más memorables. Ya sea la narración de los años de casados de Carl y Ellie, la canción con la que Jessie recuerda a Emily, o el adiós de Sulley y Boo, no podemos negar la relevancia que tienen en su filmografía. Ese tipo de momentos están presentes también en Inside Out y, como nos enseña la misma película, esas escenas son tan o más importantes que aquellas que nos hacen reír, y es algo que el estudio entiende muy bien.

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2 pensamientos en “Inside Out (2015)

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