La memoria del agua (2015)

La_memoria_del_agua-posterUn punto en común que caracteriza a la filmografía de Matías Bize es que sus historias giran en torno a relaciones de pareja. Además, en la mayoría de sus trabajos, desde Sábado (2003) hasta La vida de los peces (2010), no somos testigos del nacimiento de la relación de los protagonistas, sino que somos presentados a ellos en un estado intermedio o incluso final del vínculo que los une. Ya sea un hecho de infidelidad que ocurre antes de un matrimonio, el reencuentro de una pareja que no se veía hace años, o un punto crucial en un noviazgo que se ha ido desgastando con el paso del tiempo, sus cintas proponen un dilema que los personajes deben afrontar. El interés, por lo tanto, se encuentra en ver cómo intentarán solucionar esa “prueba” y saber si la relación continuará o no.

La estrategia se vuelve a repetir en su nueva película, La memoria del agua, donde vemos cómo la muerte de un hijo afecta la vida de sus padres, Javier (Benjamín Vicuña) y Amanda (Elena Anaya). El amor entre ellos sigue ahí, pero un hecho tan trágico como el que experimentan los lleva a soportar la pérdida a través de caminos separados. Aunque se esfuercen por lograrlo, las cosas no volverán a ser las mismas, ya que el vacío estará siempre presente, distanciándolos. Después de vender la casa donde ocurrió el accidente, los personajes intentan vivir el luto por su propia cuenta. A lo largo del metraje somos testigos de cómo los protagonistas tratan de sobreponerse a esta situación, ya sea concentrándose en sus trabajos, iniciando relaciones sentimentales con otras personas, o a través de una actitud más desenfrenada, dejando las responsabilidades de lado.

No existe una manera única de hacer una película sobre la pérdida de un hijo, sobre todo una que ocurre a tan temprana edad. Es cosa de preguntarle al danés Lars von Trier, quien en Antichrist (2009) además de explorar cuestiones como la depresión y el sentimiento de culpa, aprovecha de entregar algunas reflexiones sobre la tradición misógina que se ha extendido a lo largo de la historia, recurriendo incluso a escenas de mutilación genital y a una atmósfera irreal y sombría. Matías Bize, en cambio, opta por una solución más modesta y convencional, centrándose en lo que sienten sus protagonistas y recurriendo a una perspectiva preferentemente contemplativa para retratar lo que ocurre con ellos.

Si bien hay algunos diálogos que forman parte fundamental de la película, en gran parte de sus escenas se opta por el silencio, permitiendo así que nos centremos en el rostro de sus actores para descifrar lo que están sintiendo. Debido a esto, hay varios momentos donde vemos a los personajes haciendo cosas como andar en bicicleta, recorrer una casa vacía o llorar mientras están comiendo. Basta la simple mención de una piscina o una tarea tan sencilla como comprar un regalo para que el recuerdo de su hijo los alcance. El sufrimiento de Amanda y Javier es íntimo, personal, y pese a las buenas intenciones de algunos de sus amigos, es algo que enfrentan de manera solitaria. Podemos notarlo también de manera visual, a través de una gran presencia de primeros planos y una profundidad de campo reducida que aísla a los actores del entorno que los rodea.

A diferencia de las películas anteriores de Bize, que tenían una escala acotada, siendo filmadas algunas de ellas en locaciones bastante restringidas, La memoria del agua es una producción más ambiciosa, con escenas que tienen lugar en Santiago y en el sur de Chile. Sin embargo, en términos de ritmo, cohesión y naturalidad de los diálogos, La vida de los peces se siente como una película más redonda que esta. Narrativamente, hay una dispersión que de vez en cuando nos desconcentra de lo que está ocurriendo en la pantalla. Pero aún así, no se pueden pasar por alto los méritos de la cinta, como la madurez que demuestra al tratar un tema tan complejo como el narrado. Eso le permite desmarcarse de los temas que el director exploró en sus anteriores trabajos, los que no parecen tan trascendentes en comparación.

Otro elemento que llama la atención es la participación de Benjamín Vicuña, quien tiene un vínculo especial con la situación que deben soportar los protagonistas. Al haber perdido a una de sus hijas a temprana edad, estamos ante uno de esos casos tan particulares donde el arte y la vida personal se unen. Cuando eso sucede, existe una significación especial que se nota en el resultado final. Es como ver Lost in Translation (2003) o Her (2013), sabiendo lo que ocurrió entre Sofia Coppola y Spike Jonze, o Birdman (2014) y los paralelos que existen con la carrera de Michael Keaton. En el caso de Vicuña, su interpretación refleja una sinceridad muy importante, la que le entrega a la película un valor adicional. Además del aspecto catártico que debió tener esta experiencia para el actor, su interpretación goza de un atractivo artístico, convirtiéndose en uno de los pilares de la cinta.

Su trabajo es complementado de manera efectiva por Elena Anaya, actriz española conocida principalmente por su rol en La piel que habito (2011) de Pedro Almodóvar. El núcleo de la película se encuentra en cómo los personajes reaccionan ante un suceso tan trágico, y cómo esto afecta la relación que tenían, lo que constituye un interesante desafío para los actores. La sensación de melancolía atraviesa todo el metraje, pero sin caer en un melodrama barato ni en momentos demasiado empalagosos. La memoria del agua no presenta soluciones y no debe ser vista como material de autoayuda. Lo que hace es plantear preguntas que enfrentan al espectador a una situación compleja, para que a partir de eso construya su propia visión sobre el asunto.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s