Everest (2015)

Everest_posterLa película está basada en unos sucesos que ocurrieron en 1996 y es protagonizada por Rob Hall (Jason Clarke), un montañista neozelandés que dirige una empresa llamada Consultores de Aventura, en donde trabaja como guía para aquellas personas que tienen las ganas –y el dinero- de lograr la hazaña de escalar el monte Everest. Su negocio ha tenido bastante éxito, debido entre otras cosas a la experiencia de Hall y a la importancia que le da a las medidas de seguridad, ya que embarcarse en este tipo de viajes no es fácil. La montaña más alta del mundo ha cobrado la vida de varias personas, y es por eso que el protagonista se siente orgulloso de que en todas sus expediciones no ha tenido ninguna víctima fatal. Su renombre ha llamado la atención del escritor Jon Krakauer (Michael Kelly), quien planea hacer un artículo para la revista Outside acompañando a Hall y a su grupo de clientes en un nuevo intento por llegar a la cima.

Entre los miembros del grupo se encuentran Beck Weathers (Josh Brolin), un enérgico texano que ve en el montañismo una manera de escapar de la rutina; Doug Hansen (John Hawkes), un cartero que anteriormente intentó escalar el Everest pero no pudo completar el trayecto; y Yasuko Namba (Naoko Mori), una japonesa que ha escalado seis de las denominadas “Siete Cumbres”, las montañas más altas de cada continente, siendo este su último objetivo. Al llegar al campamento base, los personajes son recibidos por Helen Wilton (Emily Watson), quien está a cargo de administrar las excursiones de la empresa. Allí reciben el entrenamiento necesario para hacer la travesía, así como las advertencias de los peligros que pueden encontrar durante el viaje, como la exposición a temperaturas bajo cero o la falta de oxígeno. Al iniciar el ascenso, los personajes descubrirán que estos peligros son mucho más serios de lo que parecen.

Dirigida por el islandés Baltasar Kormákur, la cinta presenta todos los peligros necesarios para dar forma a una historia emocionante. La vida de los personajes se encuentra en un peligro constante y en cualquier minuto pueden morir. Durante los primeros minutos vemos memoriales dedicados a quienes intentaron infructuosamente escalar la montaña, y durante el ascenso podemos ver incluso algunos de los cadáveres congelados de las víctimas. Sin embargo, la intención buscada no se cumple del todo debido a algunos defectos al momento de crear una conexión con el espectador y hacer que nos importe lo que ocurrirá con los montañistas. No es que la película no se esfuerce en hacerlo, ya que de vez en cuando tenemos unos vistazos a las vidas privadas de los personajes, pero estos no son suficientemente potentes para que el interés que sentimos por ellos sea genuino.

Esto se debe a varios factores. El primero de ellos es que los guionistas William Nicholson y Simon Beaufoy recurren a fórmulas bastante genéricas para definir a los personajes y sus relaciones. Muchos de los diálogos entre Rob y su esposa embarazada Jan (Keira Knightley) parecen sacados de cientos de otras películas, lo que les quita naturalidad y los hace excesivamente empalagosos. Además, el gran número de personajes secundarios dificulta que la atención se centre en los más importantes, haciendo que la presencia de algunos resulte desaprovechada, como en el caso de Knightley o el de Robin Wright, quien interpreta a la esposa de Beck. Otro problema es el trabajo de Jason Clarke como el actor principal de la película, el que no necesariamente hace una mala labor, pero su rigidez evita una mayor empatía por parte de la audiencia, lo que queda de manifiesto cuando lo comparamos con intérpretes más carismáticos como Josh Brolin o Jake Gyllenhaal, quienes dominan todas las escenas donde aparecen.

La película parece avanzar de manera mecánica durante su primera mitad, y es solo cuando los personajes son golpeados por la tragedia que sentimos el verdadero impacto. Puede resultar morboso decir esto, pero el gran atractivo de Everest aparece cuando los montañistas dejan de lado la armonía y la belleza de una experiencia como esa y se ven enfrentados al horror de la muerte inminente. Como nuestra conexión con los personajes es tan leve, estas secuencias no nos afectan emocionalmente, sino que despiertan una sensación más primitiva, más visceral. La intensidad que se logra transmitir a través de sus imágenes, las que son potenciadas por el hecho de que la cinta fue filmada efectivamente en una montaña, otorgándole un grado de credibilidad, nos obliga a reaccionar de manera instintiva. Es difícil no reaccionar, al menos involuntariamente, cuando vemos a un grupo de personas expuestas a condiciones tan extremas como las narradas.

Una de las preguntas que aparecen cuando vemos esta cinta es “¿por qué?”. Cuál es la razón que lleva a estos personajes a participar de un viaje donde el destino es un lugar capaz de afectar gravemente el funcionamiento de sus cuerpos, llevándolos al borde de la muerte. Esa es precisamente una de las preguntas que realiza Jon Krakauer a los demás montañistas, y las respuestas que recibe son tan variadas como insatisfactorias. Para algunos parece ser una cuestión de ego (ser parte del exclusivo grupo de personas que ha llegado a la cima del Everest), en otros casos obedece a un deseo de lograr un hito o una marca que está a su alcance, mientras que otra de las razones es el deseo de servir como ejemplo de inspiración, de lograr algo que no todos pueden hacer.

También podemos ocupar la pregunta para cuestionar la existencia de la propia película. ¿Por qué contar esta historia y no otra? La razón no parece tener una justificación histórica, ya que en ese caso se habría narrado la aventura de los primeros montañistas que sobrevivieron el ascenso al Everest. Tampoco parece obedecer a la particular importancia de la tragedia, ya que muchas personas han muerto intentando escalar esa montaña. ¿Por qué escoger el caso de Rob Hall y su grupo? ¿Por qué basar esta cinta en algo que ocurrió hace veinte años en vez de contar un caso ficticio? La razón es mencionada en los primeros minutos del metraje, donde un texto nos explica que a mediados de los años 90 se produjo un aumento en el número de personas que intentaban escalar el Everest, siendo Consultores de Aventuras una de las tantas empresas turísticas que ofrecían este servicio.

Sin embargo, la razón no es del todo abordada durante el resto de la cinta, quedando en una referencia algo superficial de un aspecto que habría sido interesante de explorar con mayor detalle. Existen guiños al panorama actual que se puede ver en la montaña, como el número excesivo de excursionistas que intentan cada año lograr la hazaña, lo que retrasa el ascenso y le quita mérito al hecho de completar el desafío, o la basura que se ha ido acumulando en una zona que hace algunas décadas estaba fuera del alcance del ser humano, pero se trata solo de menciones breves, sin demasiada sustancia. Otras cuestiones potencialmente interesantes como la falta de experiencia de los clientes de Rob o la presión de llevarlos a la cima debido a las grandes sumas que pagaron tampoco son tocadas en su totalidad, quedando como oportunidades desperdiciadas.

La cinta es igual de vaga al momento de señalar qué es lo que salió mal en esta fatal expedición. Las responsabilidades humanas no son debidamente señaladas, quedando la tragedia más ligada a una cuestión de mala suerte o simple casualidad que a algo imputable a alguien en particular. No hay nada de malo en que se opte por la salida del azar para explicar algo, pero no hay demasiados fundamentos en la película que haga ver esta solución como algo coherente. Pese a los puntos fuertes de Everest durante su último tercio, queda una sensación poco satisfactoria al final, evitando que estemos ante una historia imprescindible. Cuando aparecen los créditos no hay entusiasmo ni tristeza, tampoco perplejidad ni introspección, simplemente agotamiento.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s