Toni Erdmann (2016)

Toni_Erdmann-posterA veces, los prejuicios que uno tiene contra una película pueden ser algo positivo, ya que al contar con una cierta suspicacia al momento de verla es posible que la obra misma nos demuestre que estábamos equivocados. Eso es lo que me ocurrió con la cinta alemana Toni Erdmann, que desde el año pasado comenzó a acumular un gran número de premios y elogios de la crítica. Cuando una película recibe ese tipo de comentarios, uno supone que se debe tratar de una obra sobresaliente, que destaca en relación al resto, que sale de lo genérico, pero la información previa que fui captando de forma general de esta obra no la mostraban de esa manera, sino que todo lo contrario.

Es cosa de examinar su premisa, que muestra la relación entre un hombre divorciado, que ve la vida con liviandad y relajo, que va a visitar de sorpresa a su trabajólica hija, intentando reforzar el lazo afectivo entre ambos. Descrita así, la película no parecía una obra destacable, extraordinaria, sino que un lugar común que ya se ha visto muchas veces en el cine estadounidense. En vez de ser una representante de la sensibilidad europea, una oportunidad para ver algo distinto a las fórmulas ya conocidas de Hollywood, la cinta parecía replicarlas. Por eso, no podía entender las buenas críticas recibidas por la obra, lo que fue generando una desconfianza hacia la calidad de la misma.

La curiosidad pudo más que el escepticismo, y tras ver la película resulta claro que mis sospechas no se cumplieron. Es cierto que el punto de partida de la obra comparte elementos con esas comedias dramáticas que pueblan los festivales de cine indie de Estados Unidos, pero Toni Erdmann elude las salidas fáciles y le entrega una perspectiva propia a un tema familiar. La obra no cae en el extremo de la parodia ni en la deconstrucción de las fórmulas, sino que es capaz de innovar lo suficiente para hacerlas interesantes. La forma en que aborda sus temas y los representa no es predecible, llegando incluso a descolocar al espectador de vez en cuando.

Uno de sus grandes méritos es que sus personajes y las situaciones vividas por ellos reciben el suficiente tiempo para respirar que terminan sintiéndose genuinas. Ines (Sandra Hüller), por ejemplo, podría haber caído fácilmente en el estereotipo de la mujer estricta, que solo piensa en trabajar, pero la película le otorga una mayor sustancia que eso, permitiendo el surgimiento de matices que la convierten en un personaje complejo. Lo mismo ocurre con su padre Winfried (Peter Simonischek), cuyo comportamiento no es tan fácil de descifrar como uno pensaría, ya que hay una melancolía que se esconde tras sus bromas.

Si bien sus 160 minutos de duración se notan, y hasta se podría argumentar que hay unos veinte minutos del metraje que está de más, si hubiese durado menos de dos horas la cinta habría perdido demasiado peso. Después de verla, no pude evitar pensar cómo habría sido si el resultado si la película fuese filmada dentro de la industria estadounidense. Las escenas durarían menos, claramente, ya que el cine de aquel país teme el carácter contemplativo y aquellos momentos donde “no pasa nada”. Las ideas y emociones transmitidas contarían con una mayor acentuación, evitando caer en la ambigüedad, y lo más probable es que el final no se extendería tanto como este, sino que la cinta concluiría en una escena más “significativa”. Este ejercicio, que hace algunas semanas era solo especulativo, podría volverse realidad ahora que anunciaron un remake con Jack Nicholson y Kristen Wiig en los roles principales; habrá que esperar para ver.

Si la versión estadounidense es realmente fiel a la original sería una sorpresa, ya que el espíritu de la película se aleja bastante de lo que caracteriza al cine de ese país. En términos de géneros cinematográficos, si bien la película explora algunas ideas sobre el humor, difícilmente puede ser catalogada como una comedia, aunque tiene algunos momentos bastante chistosos, como una muy particular interpretación de la canción “Greatest Love of All” de Whitney Houston. El tono de la obra se acerca más bien al drama con algunas situaciones incómodas a modo de condimento, con una cierta sobriedad europea. En un mercado como el norteamericano, donde es crucial que los productos sean fáciles de identificar y categorizar, es poco probable que se opte por esa evaporación de las convenciones.

Ni siquiera el comportamiento del padre corresponde a la figura del personaje inofensivo y estrafalario que posee una contagiosa alegría de vivir. Su humor es torpe y rudimentario, y la manera en que se inmiscuye en la vida de su hija llega a ser hasta desagradable a ratos. La película va eludiendo nuestras expectativas, prescindiendo de grandes momentos de redención o revelaciones que expliquen por qué la relación entre padre e hija es tan distante. La cinta no considera necesario recurrir a explicaciones artificiosas ni convenientemente construidas para simplificar un conflicto, sino que reconoce la complejidad de las circunstancias y prefiere que sea la propia audiencia la que vaya llenando los vacíos.

La historia narrada tiene la capacidad de transmitir diferentes ideas, y ciertos críticos han visto en ella reflexiones acerca del sistema económico, el mundo del empresariado y el materialismo, pero el núcleo de la obra está conformado por la relación entre el padre y la hija protagonistas. El desenlace de la película, al igual que el resto de la cinta, se aleja de lo obvio y esperado, y el carácter que uno le otorgue al final dependerá de cómo lo interpretemos, ya sea que lo veamos como una conclusión pesimista u optimista de los personajes principales. Sin ser una cinta vistosa en términos técnicos, ni demasiado jugada en términos narrativos, el valor de Toni Erdmann se encuentra en su credibilidad y honestidad, entregando un relato que es profundo sin ser tedioso y emotivo sin ser zalamero.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s