Lady Bird (2017)

Lady_Bird-posterLa transición de Greta Gerwig hacia la labor de directora ocurrió de manera paulatina. Ya desde sus primeros trabajos como actriz, en películas que se enmarcan dentro del género denominado mumblecore, debía adoptar un rol más activo en la creación de dichas cintas, ya que gran parte de los diálogos y situaciones eran improvisados. Así, por ejemplo, llegó a recibir el crédito de coguionista en Hannah Takes the Stairs (2007), de Joe Swanberg, y posteriormente asumió la tarea adicional de codirectora en la película Nights and Weekends (2008), nuevamente con Swanberg. Sus guiones más conocidos vendrían después, con Frances Ha (2012) y Mistress America (2015), los que escribió junto a su pareja Noah Baumbach, pero fue solo recientemente que pudo escribir y dirigir de forma exclusiva su primer largometraje, Lady Bird.

Sus trabajos previos le sirvieron para ir aprendiendo lo que implica crear una película, y tras terminar de escribir el guion de esta obra decidió que era la ocasión precisa para poder asumir finalmente ese desafío. Uno de los aspectos que parece haberla convencido es el vínculo personal que existe entre ella y el guion, existiendo un par de elementos autobiográficos que lo convierten en un proyecto que exigía un entendimiento más profundo de su historia y personajes. El resultado es una cinta honesta, de buen manejo por parte de Gerwig, que ha sido elogiada por la crítica, y que ha recibido múltiples premios y nominaciones durante los últimos meses.

Ambientada en el año 2002, la película es protagonizada por Christine McPherson (Saoirse Ronan), una adolescente que vive en Sacramento, California, y está en su último año de colegio. Christine personifica varias de las contradicciones y sentimientos alborotados presentes en esa edad; de esta manera, y motivada por el deseo de crear su propia identidad, prefiere que la llamen Lady Bird. Su evidente espíritu decidido, que la lleva a aspirar a una universidad de ciudades grandes como Nueva York, donde ve un futuro más prometedor para sí misma, choca con la realidad de su familia, que pasa por una compleja situación económica luego de que su padre (Tracy Letts) perdiera su trabajo, obligando a su madre (Laurie Metcalf) a trabajar turnos extra en el hospital donde es enfermera.

Dentro de los paralelos que existen entre Gerwig y la protagonista se encuentra el hecho de haber crecido en la ciudad de Sacramento, el haber estudiado en un colegio católico, la época en la que ambas fueron criadas, y el deseo por estudiar en la costa este de Estados Unidos. Sin embargo, la directora ha aclarado que en términos de personalidad Lady Bird es prácticamente una visión opuesta de su propia experiencia como adolescente. Mientras Gerwig seguía las reglas y evitaba desagradar al resto, el personaje principal de esta cinta es un torbellino que tiene una imagen clara de quién quiere ser y actúa con gran determinación para poder alcanzar su objetivo. Se trata de un personaje enérgico, que siempre intenta adoptar un rol activo, sin esperar que alguien venga a rescatarla.

Como persona, Lady Bird no es perfecta, ya que varios aspectos de su carácter son cuestionables. Al comportarse de vez en cuando de manera impulsiva, terca o egoísta, no estamos ante uno de esos casos que se convierten en ejemplos a seguir. Estas características objetables, sin embargo, no la convierten en alguien completamente insoportable, debido a que surgen de la agitada edad que está viviendo y, lo que es más importante, ella misma va experimentando un crecimiento personal a lo largo del metraje que le permite ir aprendiendo de sus errores. Esto permite verla como un personaje complejo,  que no es fácil de categorizar, y cuyos matices provocan un gran interés.

Existiendo tantas coming of age stories, es decir, películas acerca de la maduración, del paso de la niñez a la adultez, es difícil que puedan destacar entre sí, ya que varias comparten fórmulas y arquetipos muy repetidos. El valor de esta cinta radica en la manera atractiva en que retrata a sus personajes y el entorno en el que se desenvuelven. Gerwig logra una atmósfera que resulta creíble respecto de las situaciones narradas y transmite emociones sinceras, que permiten que la obra se eleve por sobre el resto. La figura de la protagonista como un espíritu independiente, que busca convertirse en la dueña de su propio destino, también contribuye a esto.

Se nota que detrás de la película hay una visión determinada, algo que busca entregarle una personalidad propia, lo que se ve reflejado no solo en la época en la que está ambientada su historia, sino también en la forma en que son tratados ciertos temas. Se advierte, por ejemplo, en un aire melancólico que atraviesa a toda la cinta, como una especie de reflejo de la dura realidad que estaba enfrentado Estados Unidos en ese entonces. Ya sea producto de cuestiones externas, como las dificultades económicas que debe enfrentar un personaje, o producto de causas endógenas, inherentes a la personalidad de alguien, la película nos muestra el pesar que acompaña a algunas de las personas que habitan ese mundo.

Los sentimientos que emanan de los personajes no son sencillos, lo que queda bastante claro si se examina la relación entre Lady Bird y su madre, vínculo que da forma al núcleo de la obra. Sin llegar al extremo casi enfermizo de cintas como J’ai tué ma mère (I Killed My Mother; 2009) o Mommy (2014) de Xavier Dolan, la conexión madre-hija que vemos en la película está llena de dificultades, desenvolviéndose a través de una constante disputa entre ambas. Al ansia rebelde de la protagonista se contrapone la rigurosidad de su madre, para quien la adolescente no siempre está a la altura de lo que ella espera. Como es habitual en este tipo de relaciones, varios de los problemas que existen entre ellas dependen de las diferentes concepciones que cada una tiene sobre el mundo: la actitud que para una de ellas puede ser sinónimo de un deseo protector, para la otra significa una falta de estima o de confianza.

A lo largo de la película, se muestran dos relaciones amorosas de la protagonista. La primera de ellas con un sensible joven llamado Danny O’Neill (Lucas Hedges), que pertenece a una familia católica irlandesa, quien tiene buenas intenciones pero existe un factor insoslayable que eventualmente lo separará de Lady Bird; la segunda relación la tiene con Kyle Scheible (Timothée Chalamet), un joven pretencioso que siente un mayor interés por la idea que tiene de sí mismo que por las personas que están a su alrededor. El objetivo de incluir estas experiencias no consiste en definir  a la protagonista a través de la búsqueda de una pareja, sino que en mostrar cómo esos capítulos dentro de su vida sirven para descubrir sus verdaderas prioridades y aprender a valorarse a sí misma.

Aún en aquellos momentos donde el personaje principal se ve encandilado por lo que siente por sus parejas, no deja de pensar en su objetivo principal, que es alcanzar el tipo de vida al que ella aspira. Lady Bird no es una de esas películas donde la protagonista femenina tiene por fin último buscar a alguien que solucione sus problemas. Estos novios forman parte de su experiencia, pero son solo un elemento más dentro del conjunto de cosas que la ayudan a crecer. La decisión y autonomía demostradas por la adolescente ayudan a que la cinta adquiera un rasgo distintivo, y además necesario, como parte de las coming of age stories protagonizadas por mujeres.

Además, el hecho de que sea una película que narra la historia de una adolescente no impide que Lady Bird se desenvuelva como una obra madura. No hay respuestas sencillas para los temas explorados por la cinta, la que es capaz de tocar cuestiones complejas como la necesidad de aprender a valorar lo que uno tiene, aceptar el sacrificio de que alguien que queremos deba seguir su propio camino, la forma en que las condiciones socioeconómicas de una persona inciden pero no son completamente definitorias para alcanzar la felicidad, entre otras. Lo que podría haberse convertido en una película indie de tantas, logra gracias a la visión de Greta Gerwig crear un mundo y unos personajes creíbles, los que son presentados a través de un lente propio.

3 pensamientos en “Lady Bird (2017)

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