Black Panther (2018)

Black_Panther-posterUno de los aspectos que caracterizó a la editorial Marvel y la diferenció de su competencia es la manera en que sus personajes podían servir como un puente con lo que ocurría en el mundo real, creando un diálogo interesante entre situaciones ficticias y circunstancias verídicas. Así, por ejemplo, la marginalidad a la que eran sometidos personajes como los X-Men permitía asimilarlos a otros grupos discriminados dentro de la sociedad. Este tipo de simbolismo también se extendió a superhéroes de raza negra, como Luke Cage, cuyas habilidades le permitían ser inmune a las armas de fuego, un aspecto que cobra una gran significación si se piensa que íconos del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos murieron producto de las balas, o la forma en que la brutalidad policial ha cobrado víctimas de esa raza a lo largo de los años.

Aún más potente que esa idea es la que representa Pantera Negra, considerado uno de los primeros superhéroes negros en los cómics. Además de tener habilidades sobrehumanas y luchar contra el mal, el personaje es el rey de la ficticia nación de Wakanda, que está ubicada en el corazón de África. De igual manera que otros países de la región, Wakanda está dotada de una gran riqueza de recursos naturales, en este caso de un poderoso mineral llamado vibranium, que aparece de vez en cuando en algunas historias de Marvel. Pero mientras la historia del continente ha estado marcada por la colonización de naciones europeas, la explotación desmedida de sus recursos y la esclavitud de sus habitantes, en el caso de este país ficticio su desarrollo ha ocurrido al margen del resto del planeta, adoptando una férrea defensa de sus fronteras y alcanzando avances tecnológicos incluso superiores que los del primer mundo. La creación de Pantera Negra y Wakanda, por lo tanto, obedece a una especie de ucronía, a un “qué habría ocurrido” si la labor del conquistador blanco no se hubiese extendido a un territorio como África.

El estreno de una película como Black Panther debe ser entendido dentro de ese contexto, el que además explica el éxito comercial que ha tenido durante estas primeras semanas en cines. Así como Wonder Woman (2017) se convirtió en un hito dentro de las súperproducciones protagonizadas por mujeres, algo similar ocurre con esta obra dentro de las cintas comerciales que tienen como cara visible a personas de color. Debieron pasar 17 películas dentro del Universo Cinematográfico de Marvel para que un personaje de raza negra tuviese un rol protagónico, no solo ocupando el papel de acompañante o mejor amigo del protagonista blanco, y la respuesta surge no solo con un elenco mayoritariamente de raíces africanas, sino que inserto además dentro de esa cultura. En un mundo donde Donald Trump es presidente de Estados Unidos, ese tipo de movidas no pasan desapercibidas.

No estamos ante la primera película protagonizada por un superhéroe negro, ya que incluso dentro de las producciones basadas en personajes de Marvel podemos encontrar a Blade (1998), que junto a sus dos secuelas ayudó a forjar las bases del actual panorama del cine comercial norteamericano. Sin embargo, no deja de ser importante la enorme escala de esta cinta y la manera en que reivindica elementos de una cultura que ha sido frecuentemente olvidada o ridiculizada. El cine pierde todo interés cuando su perspectiva se uniforma de manera excesiva, por lo que la pluralidad de visiones resulta necesaria. Esto tiene un doble beneficio, ya que permite que un sector de la sociedad que ha sido relegado se pueda ver por fin reflejado en aquello que ocurre dentro de la pantalla, mientras que las personas que no formamos parte de ese mundo podemos aprender  algo nuevo y expandir nuestros horizontes.

La película es protagonizada por T’Challa (Chadwick Boseman), rey de Wakanda, quien asumió el trono después de la muerte de su padre en un atentado meses atrás. Adoptando la identidad de Pantera Negra, que ha sido traspasada por generaciones entre los monarcas de ese país, el personaje intenta proteger a sus habitantes de los peligros que asechan a la nación. Pero últimamente estos peligros han aumentado, sobre todo por culpa de Ulysses Klaue (Andy Serkis), un traficante de vibranium que está colaborando con el misterioso y violento Erik Killmonger (Michael B. Jordan). Con la ayuda de su hermana Shuri (Letitia Wright), una brillante inventora; la general Okoye (Danai Gurira), líder del grupo militar femenino Dora Milaje; y la espía Nakia (Lupita Nyong’o), su ex pareja; el protagonista deberá no solo resguardar las fronteras de su país sino también mantener la paz dentro de su reino.

Uno de los grandes atractivos de la obra es la manera en que construye el mundo en el que transcurre su historia, creando un llamativo sincretismo entre tecnología futurista y elementos más tradicionales de la cultura africana para dar forma a Wakanda. Medidas como esta permiten darle una necesaria cuota de diversidad a un tipo de cintas que de vez en cuando parecen demasiado parecidas entre sí. El diseño de producción de Hannah Beachler y los vestuarios de Ruth E. Carter, entre otros aspectos, entregan un resultado que le da personalidad propia a la película.  La creación de un mundo ficticio es exitosa cuando dan ganas de seguir conociendo más detalles acerca del mismo, y en ese sentido Black Panther cumple con el objetivo.

Los esfuerzos de la película por alcanzar un aire distintivo se extienden también a su guion, escrito por el director Ryan Coogler en conjunto con Joe Robert Cole. Pese a las limitaciones que existen cuando se trabaja dentro de una franquicia tan grande como el Universo Cinematográfico de Marvel, que exige tener una cierta uniformidad entre sus cintas para alcanzar un grado de coherencia entre ellas, de todas maneras hay posibilidades de innovar en el estilo de cada una. La obra destaca en comparación a la trama de otras entregas gracias al énfasis que el guion hace en los aspectos políticos de la historia, a las disputas de poder y a la forma ideal de gobernar un país, algo que la puede llegar a emparentar incluso con una serie como Game of Thrones.

Este aspecto del guion tiene el mérito además de no ser desarrollado de manera simplista, creando un conflicto que tiene claros villanos y héroes. La existencia de Wakanda entrega una interesante interrogante acerca de su rol con los demás países del continente: ¿qué debe hacer una nación tan prospera y avanzada cuando los pueblos que la rodean se encuentran en un estado deplorable? La respuesta a esa pregunta se convierte en el núcleo ideológico de la película. Por un lado se encuentra una postura no intervencionista, que privilegia la seguridad de la propia Wakanda a través de su aislamiento, ya que dar a conocer sus avances al resto del mundo podría ponerlos en riesgo; la segunda, en cambio, ve en la necesidad de los otros países africanos una obligación de Wakanda por ayudarlos.

Killmonger, quien busca ascender al trono de la nación, va un paso más allá y propone una política expansionista, que permita a través de la conquista de otros países la posibilidad de entregarles un mejor estilo de vida. Aunque el ánimo imperialista que defiende resulta cuestionable, el resto de sus argumentos llegan a tener algo de razón, ya que buscan un fin noble, que es ayudar a quienes están oprimidos. Así, la disputa que existe entre él y T’Challa se puede asemejar a la que existe entre Magneto y Charles Xavier en los cómics de X-Men, cuyas posturas han sido asimiladas a la de Martin Luther King y Malcolm X. Si bien no es correcto equiparar completamente el pensamiento de Killmonger con el de Malcolm X, ya que existen diferencias relevantes entre uno y otro, es útil recordar que al igual que como ocurre con esas figuras históricas, las diferentes posturas que se desarrollan entre ese personaje y T’Challa parten de la constatación de un mismo problema.

Otra característica que destaca a Black Panther dentro de las cintas de Marvel es que pese a transcurrir en el mismo universo que las demás películas, no abusa de las conexiones que hay dentro de esa franquicia. No hay referencias  a gemas del infinito, cameos innecesarios de otros personajes, ni puntos dentro de la trama que se sientan como una imposición de parte de los ejecutivos, lo que entrega una obra que casi se puede valer por sí misma. Las innovaciones de esta obra pueden no ser demasiado rupturistas, ya que aún subsiste la necesidad de enmarcarla dentro del universo cinematográfico y replicar una fórmula que la emparente con las otras entregas, pero dentro de ese limitado rango de acción intenta crear algo propio.

Eso se puede ver en una secuencia de acción que ocurre en la mitad del metraje, dentro de un casino clandestino, la que presenta elementos del cine de espías debido a la misión que tienen que realizar los personajes y la tecnología que está a su alcance. Coogler incluso se da el lujo de mostrar una de esas escenas como si se tratase de un plano ininterrumpido, si bien la transición de los diversos cortes igual se puede adivinar. Lamentablemente, los otros momentos de acción que vemos durante el resto de la cinta siguen un planteamiento más convencional, que sumado a unos efectos digitales algo flojos no llaman demasiado la atención.

Más parecida a Captain America: The Winter Soldier (2014) que a las recientes películas de Marvel, Black Panther es una cinta con una clara postura política, que obliga a su protagonista a adoptar una posición ante dilemas trascendentes, que pueden perfectamente ser traducidos al contexto del mundo real. En vez de defender una postura egoísta, que solo mira a su bienestar propio, la película aboga por una visión inclusiva, consciente de su responsabilidad social, capaz de construir puentes en vez de barreras.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s