Upgrade (2018)

Upgrade-posterEl protagonista de la película Upgrade, Grey Trace (Logan Marshall-Green), es presentado como un hombre anacrónico, que parece no pertenecer a la época en la que vive. Si bien la cinta está ambientada algunos años en el futuro, en una sociedad donde existen automóviles autónomos, las casas pueden ser controladas a través de sistemas operativos y hay complementos tecnológicos que son instalados en los cuerpos de las personas, el personaje principal de esta obra prefiere un entorno más análogo y tangible. En la primera escena lo vemos escuchando música en un tocadiscos, mientras trabaja en un vehículo de modelo clásico, una actividad que no es un simple pasatiempo, sino que su principal ocupación. Su esposa Asha (Melanie Vallejo), en cambio, posee un alto cargo dentro de una pujante compañía tecnológica.

El guion ocupa esta aversión del protagonista a los avances tecnológicos para que la premisa de la película resulte más paradójica. Tras un accidente de tránsito que los deja en un peligroso barrio de la ciudad, Grey y Asha son atacados por un grupo de hombres, lo que termina con ella muerta y con él en un estado cuadripléjico. Sin poder moverse por si mismo, el protagonista deberá recurrir a la tecnología para poder recuperar su autonomía y tratar de vengarse de los responsables. Uno de sus clientes es Eron Keen (Harrison Gilbertson), el dueño de una importante empresa que le propone probar un chip que le permitirá recobrar su movilidad. El chip es controlado por una inteligencia artificial llamada STEM, que solo Grey puede escuchar, la que incluso le permite mejorar las habilidades físicas que tenía antes del accidente.

Así como el protagonista ve el mundo desde una perspectiva que pertenece a otro tiempo, el director y guionista de la cinta Leigh Whannell opta por un enfoque que hace recordar al cine de décadas pasadas. La historia narrada en esta película de ciencia ficción no busca plantear interrogantes demasiado complejas ni una atmósfera enigmática como Ex Machina (2014) o Arrival (2016), sino que prefiere un desarrollo más conciso, concreto, similar al de exponentes de la ciencia ficción como Robocop (1987) y Total Recall (1990), donde la acción se transforma en un componente fundamental del relato. Más que a lo intelectual y lo contemplativo, Upgrade apela al movimiento.

Whannell, que comenzó su carrera ayudando a escribir dos famosas sagas del cine de terror de los últimos años, como Saw e Insidious, da un paso seguro a la acción y a la ciencia ficción con esta película. La clave de esta transición consiste en definir bien sus pretensiones, sin intentar crear algo que escape de lo que su propia capacidad le permite alcanzar. Su ambición no va más allá de entregar una historia entretenida, que cumpla con los accesibles parámetros que se autoimpone, y si bien hay ciertos temas en juego como el libre albedrío y las implicancias de la inteligencia artificial, recurriendo incluso a un giro de tuerca al final del metraje, se trata de cuestiones accesorias, que están al servicio de su principal objetivo: narrar algo de manera puntual y efectiva.

La ambición acotada que demuestra la cinta se debe también al limitado presupuesto con el que contó su realización. El diseño de producción a cargo de Felicity Abbott es preciso con lo que quiere mostrar, sin modelar el futuro en el que transcurre el relato de manera grandilocuente, sino que optando por un punto de vista más aterrizado. La ciudad donde está ambientada la cinta no se diferencia mucho de las ciudades de hoy en día, salvo la aparición ocasional de algún tipo de tecnología que todavía no ha sido creada. Los avances tecnológicos que vemos durante sus escenas tienen un carácter plausible, es decir, con el suficiente tiempo e investigación podrían existir en nuestro propio mundo, lo que permite que no sea muy difícil encontrar puntos en común con el panorama en el que vivimos hoy en día.

Pese a las restricciones presupuestarias, Upgrade logra crear algunos momentos llamativos, sobre todo durante sus secuencias de acción. Cuando Grey permite que STEM controle sus movimientos, sus reflejos y demás habilidades aumentan considerablemente, lo que permite unas escenas de pelea frenéticas. Para transmitir la sensación de artificialidad en los movimientos del protagonista, Whannell no solo recurre a la coreografía misma de las peleas, sino también a una inusual técnica visual que consiste en coordinar los movimientos de cámara con los movimientos del propio personaje, permitiendo que la figura de Grey permanezca estable dentro del plano mientras el fondo se mueve a gran velocidad. Este efecto fue logrado con un iPhone que estaba adherido al actor, el que a su vez estaba sincronizado con la cámara, de tal manera que cada vez que este se moviera también lo hacía la cámara.

Son estos momentos, en los que el protagonista va descubriendo el potencial de STEM, los que se convierten en la columna vertebral de la película. Nuestro interés como espectadores se posa sobre esa dinámica, la que se asemeja a una mezcla entre Limitless (2011) y Lucy (2014), donde un personaje común y corriente adquiere habilidades extraordinarias que debe aprender a controlar. Las virtudes de la obra, sin embargo, se ven de vez en cuando afectadas por algunos diálogos poco afortunados, en los que se trata de entregar carisma al protagonista, pero terminan siendo intentos forzados que no ayudan mucho.

Upgrade es una buena película para los modestos estándares que se autoimpone, convirtiéndose en ese tipo de cintas que nos encontramos por casualidad y que disfrutamos al verlas. Sin embargo, no llega a ser tan sobresaliente como aquellas cintas en las que se inspira, las que han sido capaces de instalarse como íconos del cine de acción y ciencia ficción estadounidense. Esto no necesariamente depende de los recursos con los que contó la obra, sino que, con algo más inclasificable, que apunta a la capacidad de las películas para mantenerse imperecederas a pesar del paso del tiempo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s