Mandy (2018)

Mandy-posterLas referencias y guiños que la película Mandy va haciendo a lo largo del metraje son variadas. Abarcan desde el acto de bautizar cosas y lugares con nombres conocidos hasta mostrar de forma directa otras películas o libros en pantalla, pasando por citas más sutiles, que apuntan más a capturar un estilo o atmósfera determinados que a mencionar de forma directa lo que se quiere homenajear. El conjunto de todos estos elementos nos entrega una idea de los intereses de su director Panos Cosmatos, que en este caso se acercan a la música metal y al cine de tipo grindhouse, lo que resulta coherente con la decisión de ambientar el relato en el año 1983.

Dentro de las películas de género son comunes los guiños a otras obras, pero no basta con esas alusiones para crear un resultado satisfactorio, ya que la mera repetición de cosas que aparecen en otras partes es una tarea superficial. Es necesario que la nueva cinta sea capaz de crear una personalidad propia, que cultive un estilo que aún sin ser enteramente original, la pueda diferenciar de otras películas que pertenecen al mismo género. Cosmatos ha logrado hacer eso con sus dos largometrajes, a través de una fuerte estimulación sensorial que logra gracias a la combinación de diferentes herramientas del lenguaje cinematográfico. Sus historias y personajes son rudimentarios, ya que el énfasis está sobre el estilo que ocupa.

Mandy (Andrea Riseborough), el personaje que da nombre a esta película, es una mujer que vive en una casa en el bosque junto a su pareja Red (Nicolas Cage). Ambos llevan una vida tranquila, hasta idílica, dividiendo su tiempo entre sus respectivos trabajos y los momentos que comparten en la casa. No parecen haber demasiadas preocupaciones en su mundo, y así lo demuestra la cinta, que los retrata en situaciones mundanas. La calma es interrumpida con la aparición de una secta liderada por Jeremiah Sand (Linus Roache), quien adquiere un fuerte interés por Mandy, llegando al extremo de querer secuestrarla y someterla a su autoridad. La situación no tarda en desencadenar en tragedia, lo que lleva a Red a buscar venganza por cualquier medio a su alcance.

Uno de los obstáculos que Red debe enfrentar es un grupo de demonios en motocicleta que Jeremiah invocó para que lo ayudaran a capturar a Mandy. La medida no tiene demasiada lógica interna, ya que los miembros de su secta ya superaban en número a los dos protagonistas, pero se trata de una decisión que opera de manera más general, mirando a la película en términos narrativos. Así, la participación de estas criaturas en el relato no está justificada tanto por la necesidad que Jeremiah tiene como personaje, sino que como un elemento seleccionado por el director para hacer más atractiva a la historia. De forma similar se puede ver la forja que Red hace de un arma para pelear contra sus enemigos.

La premisa de Mandy es sencilla y directa, pero esta obra que podría haber terminado como una película de venganza más, incluso considerando los aspectos más estrafalarios de su historia, adquiere un encanto adicional gracias a la forma en que es contada. Cosmatos recurre a una atmósfera enigmática, a veces alucinógena, que es capaz de elevar una trama que por si sola no era demasiado memorable. A través de filtros e iluminación va tiñendo las imágenes de unos colores llamativos, transformando el viaje de Red en un verdadero descenso al infierno. A esto también contribuye el diseño de producción, que le entrega una estética de pesadilla a la cinta, sobre todo durante su segunda mitad.

Si bien no contó con un presupuesto elevado, el director aprovecha cada recurso para materializar la visión que tenía de la película. Cosmatos demuestra que no necesita demasiado dinero para crear una atmósfera efectiva o dar forma a un mundo que se siente de una escala mayor al que realmente es. Un factor que lo ayudó a lograr ese resultado fue la banda sonora a cargo del compositor islandés Jóhann Jóhannsson, cuyos siniestros sonidos complementan muy bien las imágenes mostradas en la película. La combinación de todos estos elementos entrega un aire cautivante, a ratos surreal, como si estuviésemos viendo una dimensión paralela que funciona con reglas propias.

Que una cinta tenga una atmósfera atrayente, sin embargo, no siempre es suficiente para mantener la atención de los espectadores durante todo el metraje, lo que se puede notar si comparamos a Mandy con el anterior largometraje del director, Beyond the Black Rainbow (2010). En aquella película la historia era muy tenue, y en vez de que su trama avanzara, parecía que deambulaba sin una dirección muy definida, lo que terminaba por perjudicarla. Acá, en cambio, hay un claro motor que mantiene en movimiento a la obra, y la misión de Red tiene un claro objetivo. A pesar de su sencillez, la trama de esta obra sirve como un hilo conductor que nos lleva de escena a escena, alimentando nuestro interés.

Algunas dosis de humor también sirven para mantener la energía del relato, algo que separa a esta cinta de la filmografía de Nicolas Winding Refn, con la que también ha sido comparada debido a su estética. Cosmatos trata de no entrar de lleno al terreno de la autoparodia, pero se da el tiempo de reconocer el carácter absurdo de algunas situaciones narradas en la película, lo que permite momentos cómicos que lo alejan del tono más frío de cintas como Only God Forgives (2013) o The Neon Demon (2016). La presencia de Nicolas Cage influye en este efecto, quien recurriendo a ese tipo de actuación no convencional que lo caracteriza se adueña de una película que es difícil de imaginar en manos de otro protagonista.

Cage ha ido cultivando una imagen difícil de clasificar a lo largo de los años, la que no solo se limita a sus actuaciones, sino que se extiende a su propia vida personal. Su carrera es ecléctica, como las emociones que demuestra frente a la cámara, pero al menos transmite la sensación de que hace lo que quiere, sin demasiados compromisos. Quizás esa actitud atrajo al director Panos Cosmatos, quien también parece estar batallando dentro de la industria para mantener su voz y contar las historias que le interesan.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s