Avengers: Endgame (2019)

Avengers_Endgame-posterLo he señalado en otras reseñas sobre estas películas, pero no está de más repetirlo, porque es cierto. Lo que Marvel Studios ha hecho con su universo cinematográfico es una hazaña titánica, no solo en términos de los recursos manejados y las ganancias económicas obtenidas, sino también por la escala de la historia que han contado en el largo plazo a través de diversas cintas. El desarrollo de un estilo que conectara a sus trabajos y les diera una identidad común ha generado el surgimiento de la expresión algo despectiva de “fórmula Marvel”, pero el estudio no solo ha sabido ocuparla de manera efectiva, sino que definió sus principales elementos. Es cosa de ver otros intentos de universos cohesionados en franquicias diferentes para darse cuenta de que no es nada sencillo lograr que funcione.

Once años y 22 películas después, el Universo Cinematográfico de Marvel ha alcanzado su etapa más álgida con Avengers: Infinity War (2018) y Avengers: Endgame, su nuevo estreno. Aunque en películas anteriores ya hemos visto la conclusión de diferentes etapas y tramas que se extienden por varias cintas, Endgame está cargada de una sensación más conclusiva, de mayor trascendencia. Aprovechando muy bien la idea de una franquicia interconectada, donde lo que ha ocurrido en sus diferentes películas tiene efectos sobre lo que ocurre después, esta obra abarca cuestiones que se extienden a lo largo de toda la saga, desde la creación de la armadura Mark I hasta la aparición de Capitana Marvel.

El impacto de lo ocurrido en Infinity War, donde Thanos (Josh Brolin) logró apoderarse de las Gemas del Infinito y cumplió su plan de eliminar a la mitad de la población en el universo, adelantaba una continuación donde lo que estaba en juego era enorme. Como estamos ante una historia que tiene una conexión tan fuerte con lo que hemos visto a lo largo de esta última década en el MCU, entre los superhéroes que sobrevivieron a esa catástrofe se encuentra el equipo original de los Vengadores, aquellos que se reunieron en la película de 2012 que consolidó a esta enorme franquicia: Iron Man (Robert Downey Jr.), Capitán América (Chris Evans), Thor (Chris Hemsworth), Hulk (Mark Ruffalo), Viuda Negra (Scarlett Johansson) y Hawkeye (Jeremy Renner). Juntos intentarán deshacer lo ocurrido y revivir a quienes desaparecieron cuando Thanos chasqueó sus dedos.

En los cómics, donde algunos superhéroes han protagonizado historias durante décadas, es común que sus personajes mueran o desaparezcan y que algunos meses después regresen como si nada. En el caso de estas películas, la aniquilación de la mayoría de los superhéroes no iba a ser una medida definitiva, ya que era una decisión que contradecía cualquier lógica de tipo comercial, factor que finalmente es lo que permite la existencia de estas cintas. Por eso, uno de los riesgos que enfrentaba Marvel Studios era que un efecto tan devastador como el que vimos al final de Infinity War, se transformara en algo insignificante dentro de este universo cinematográfico con el estreno de sus películas futuras.

Una manera de evitar esto fue enfatizar las secuelas negativas de lo ocurrido durante los primeros minutos de Endgame, otorgándole a la medida de Thanos un mayor peso dramático. En estas primeras escenas el tono utilizado es sombrío, con momentos que transcurren en un mundo todavía afectado por la enorme pérdida que experimentó. En el prólogo vemos cómo Hawkeye, quien no apareció en la cinta anterior, pierde a toda su familia producto de la fulminación, adquiriendo así una importante cuota dramática que contrasta con la acción interminable de Infinity War. El ritmo de estas secuencias es más pausado, y están más interesadas en mostrar las emociones de sus protagonistas que sus hazañas físicas, lo que permite demostrar además el talento actoral de su reparto, dentro del cual hay nombres que han sido nominados a importantes premios por sus participaciones en otras películas.

Estas secuencias llenas de tristeza, arrepentimiento y desacuerdos entre los personajes sufren un cambio cuando aparece Ant-Man (Paul Rudd), quien estuvo ausente en Infinity War, y cuya presencia aliviana el tono de la obra. Junto con el Thor de Chris Hemsworth, un actor que ha ido mejorando su talento cómico con cada una de sus apariciones, demostrando una soltura y confianza enormes dentro de ese personaje, son los principales encargados de hacer reír a los espectadores. Pero la presencia de Ant-Man no es simplemente algo anecdótico, ya que permite plantear la forma en que los superhéroes intentarán deshacer lo que provocó Thanos, con un mecanismo que ya se había rumoreado desde el estreno de la anterior cinta.

Aunque se trata de un concepto narrativo que ha sido utilizado en múltiples obras de ficción, Endgame deja en claro que sus reglas dentro de esta película se diferencian de la forma en que han sido mayoritariamente entendidas en otras cintas. Debido a eso, el desarrollo de la trama adquiere un atractivo adicional, presentando posibilidades nuevas a las que uno esperaba. Con este aspecto del relato también se logra hacer énfasis en la idea de cierre o término de esta etapa del universo de Marvel Studios, presentando una especie de “grandes éxitos” de esta franquicia. Haber visto las películas anteriores no solo es útil para entender lo que está ocurriendo en esta nueva entrega, sino que crea un mayor nivel de entretención gracias a ese aspecto.

Aunque hay algunas cuestiones de lógica interna que pueden tambalearse si las analizamos con mucho detalle, por lo general el guion de Christopher Markus y Stephen McFeely funciona bien y toma las decisiones correctas. Como ocurría con Infinity War, que también escribieron, el desafío no era nada sencillo debido a la escala de la historia y sus repercusiones, y el resultado es mejor de lo que uno podría haber imaginado. Lo más meritorio, además, es que con esta película se cuenta un tipo de relato distinto al de la cinta previa, optando por una cinta de atracos (heist movie), que funciona con unas reglas distintas a las que ocupó la otra obra. Hay, así, una diferenciación entre ambos títulos, los que se sienten como películas distintas, y no simplemente como una gran obra que fue dividida en dos.

La estrategia ocupada permite crear una historia llamativa, que se aleja del simple enfrentamiento de los personajes contra un villano todopoderoso. Una de las grandes preguntas que existían antes del estreno de Endgame era el enfoque que ocuparía para hacer frente a Thanos, considerando que ya había cumplido con su plan, y poder llenar las tres horas que dura el metraje, y el camino que siguen finalmente los guionistas es acertado. Las tres horas avanzan de manera fluida, sin mayores contratiempos, demostrando la ya conocida habilidad del estudio para manejar una multiplicidad de elementos de forma coherente.

Debido a su carácter conclusivo, la película sirve como fin de esta extensa etapa que inició en 2008 y marca un nuevo inicio para el universo cinematográfico de Marvel. Por lo mismo, implica el adiós de algunos personajes emblemáticos de la saga, en una despedida que presenta una importante carga emocional por el tiempo que los hemos acompañado y conocido. A pesar de la gran cantidad de efectos digitales, peleas y explosiones, estas películas también se daban el tiempo de desarrollar a sus personajes y darles algo más de sustancia, lo que se nota en esta cinta, donde el desenlace de los protagonistas que se van coincide con el destino que se había ido formando en las obras anteriores.

Esta película es, al mismo tiempo, un trabajo sorprendentemente efectivo -ya que era difícil adivinar cuál era el mejor camino para seguir a priori- y un conjunto de decisiones que se sienten precisas, como si este fuese la única manera correcta de haber abordado sus desafíos. Por lo mismo, lo que ocurre con algunos de sus personajes tiene completo sentido, e incluso si uno hubiese sabido lo que ocurría por accidente antes de verla, no se alejaba mucho de lo que parecía adecuado para esta obra. Al formar parte del MCU, es imposible ver a Endgame como un trabajo aislado, y a raíz de eso lo que ocurre hacia el final puede no ser demasiado sorprendente, debido a factores como la edad de algunos actores, los proyectos futuros que han sido anunciados respecto de otros, y el propio panorama de Marvel Studios para sus años siguientes.

Es una forma distinta de ver el cine comercial, donde el espectador considera cuestiones logísticas y económicas externas a la cinta, en conjunto con la dimensión narrativa del propio relato, y es precisamente este universo cinematográfico el que contribuyó a ese cambio. Todavía no se si eso es algo bueno o malo, pero el tiempo lo dirá.

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3 pensamientos en “Avengers: Endgame (2019)

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