Giant Little Ones (2018)

Giant_Little_Ones-posterFranky (Josh Wiggins), el adolescente protagonista de Giant Little Ones, vive en un entorno al que ya nos tiene acostumbrado el cine norteamericano. Su casa queda en un tranquilo suburbio, de esos donde no hay rejas en los patios delanteros y donde las bicicletas se pueden dejar estacionadas sin supervisión; su principal hobby es participar en el equipo de natación de su colegio; y uno de sus próximos panoramas es celebrar su cumpleaños número 17, con una fiesta en su casa, donde planea perder la virginidad junto a su novia. Pero esa misma noche ocurre algo que trastoca su vida aparentemente normal, que dice relación con su propia identidad, y que lo convierte en un marginado dentro del ambiente escolar.

Su mejor amigo es Ballas (Darren Mann), a quien conoce hace varios años y con el que comparte varias actividades a lo largo del día. La vida de ambos parece no tener grandes sobresaltos, y así se ve reflejado en los primeros minutos de la película, que los muestra en sus actividades cotidianas y preparando la fiesta de esa noche. Franky no siente un vínculo demasiado fuerte con su novia Priscilla (Hailey Kittle), pero acepta la iniciativa de ella para tener sexo en su cumpleaños. El plan, no obstante, es cancelado cuando la joven debe regresar temprano a su casa, así que el protagonista queda a solas con su amigo. La mezcla de alcohol, curiosidad y deseos escondidos provoca que suceda algo entre ellos, situación que no es mostrada de manera explícita por el director canadiense Keith Behrman, pero que tiene un carácter sexual, lo que provoca el desconcierto de los dos jóvenes y la huida de Ballas.

El guion, escrito también por Behrman, pone en movimiento el conflicto de la obra cuando lo ocurrido en la casa del protagonista es revelado por Ballas a otros compañeros, incluida su novia, señalando que Franky intentó propasarse con él. El rumor no tarda en expandirse por todo el colegio, lo que convierte al personaje principal en un marginado, que debe aguantar los chistes hirientes y las miradas juzgadoras del resto. Uno pensaría que, en una época como esta, y en un país desarrollado como el de la película, la homofobia no estaría tan presente, sobre todo respecto de generaciones tan jóvenes -una opinión que la propia madre de Franky expresa-, pero ese tipo de odio todavía existe. En este caso, además, parte importante de ese odio proviene de un desprecio hacia sí mismo, cuestión que le entrega una interesante perspectiva al relato.

Con una premisa como esa, con Franky siendo víctima de los prejuicios de quienes lo rodean, Giant Little Ones podría haber tenido suficiente para construir su historia, pero sobre esa base fabrica unas capas adicionales que hacen más atractiva a la obra. Una de ellas dice relación con la perspectiva desde la cual entendemos la cinta, ya que al ver la dinámica que existía entre los dos amigos, y las personalidades de cada uno, resulta fácil creer la versión que Ballas esparció en el colegio. Pero la realidad es distinta a lo que él contó, y cuando descubrimos esa nueva versión, comenzamos a ver a la película desde un enfoque diferente. La revelación nos permite también entender mejor a los personajes y sus motivaciones, haciéndolos multidimensionales.

Otra característica de la obra, y que se presenta como uno de sus rasgos de mayor interés, es que no tiene miedo de recurrir a la ambigüedad para construir a los personajes. La adolescencia es una etapa de búsqueda de identidad, un camino que no se desenvuelve de forma sencilla ni está exento de dudas, así que no siempre podremos encontrar definiciones tajantes acerca de cómo se siente cada personaje dentro de esta cinta. La forma en que Behrman desarrolla esos aspectos, sobre todo la identidad sexual de los jóvenes, presenta aquella fluidez que se ha convertido en uno de los factores habituales en el estudio contemporáneo del tema (reflejado en herramientas como la escala de Kinsey) y que evita encerrar a las personas dentro de categorías inquebrantables.

Franky se encuentra en una situación difícil, sujeto a diferentes estímulos externos y sin saber muy bien lo que quiere. El viaje personal que experimenta lo deja a la deriva, así que su principal punto de apoyo son los vínculos que posee con otros personajes, como su madre Carly (Maria Bello), que tiene buenas intenciones aunque no comprende del todo lo que agobia a su hijo; su amiga Mouse (Niamh Wilson), una extrovertida joven que se arriesga a crear una imagen con la que se siente cómoda; la hermana menor de Ballas, Natasha (Taylor Hickson), con quien trata de recuperar un lazo que habían perdido; o su padre Ray (Kyle MacLachlan), que se divorció de su madre años atrás para iniciar una relación con otro hombre.

La relación entre el protagonista y su padre no es presentada como algo armonioso, ya que el joven siente aún un fuerte resentimiento hacia él, ya sea por el hecho de iniciar una nueva vida separado de su familia, por su orientación sexual, o por una mezcla de ambas razones. Pero a medida que la historia avanza se da cuenta que su experiencia saliendo del closet puede ayudarlo a entender lo que está ocurriendo con él mismo. La obra deja de lado las categorizaciones y privilegia en cambio la importancia de los afectos, creando así una emotiva escena que hace recordar a los momentos paternales que los actores Michael Stuhlbarg y Josh Hamilton protagonizaron en Call Me by Your Name (2017) y Eighth Grade (2018), respectivamente.

El planteamiento inicial de Giant Little Ones arriesgaba ser algo simplista, pero gracias a estas dimensiones del relato el resultado es elevado para entregar algo de mayor calidad. La indefinición de ciertos aspectos de la trama, y los silencios o meras insinuaciones de algunos hechos ocurridos, en vez de debilitar a la película permiten que resuene aún más. Es un tipo de acierto que transforma a una obra modesta en algo superior. La última escena de la cinta refuerza esa idea a través de un final abierto, que se corta en el instante preciso, y que sirve como un buen colofón para lo que acabamos de ver.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s