The Nice Guys (2016)

The_Nice_Guys-posterTras dirigir una superproducción como Iron Man 3 (2013), perteneciente al descomunal universo cinematográfico de Marvel, estudio que ha demostrado tener un gran control sobre los títulos que se estrenan bajo su alero, la que llegó a recaudar más de mil millones de dólares en la taquilla, el director y guionista Shane Black vuelve a sus raíces con la película The Nice Guys (Dos tipos peligrosos), un proyecto más mesurado con el que pudo tener un mayor grado de libertad artística. La cinta es una buddy cop movie, género que el mismo Black ayudó a perfeccionar gracias a los guiones de Lethal Weapon (1987) y The Last Boy Scout (1997), demostrando que su talento para contar este tipo de historias no ha desaparecido.

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The Gift (2015)

The_Gift-posterLos casos de actores que deciden pasar a la dirección de películas son muchos, pero no todos logran hacer esa transición de manera satisfactoria. Generalmente, sus largometrajes debut se centran en el aspecto que mejor conocen, así que las interpretaciones pasan a ocupar el foco central de la cinta. Pero existen casos donde la ambición es mayor, donde otros aspectos son considerados, como ocurre con The Gift, de Joel Edgerton. Al pertenecer a un género como el thriller, esta película requiere más que actuaciones buenas para cumplir su objetivo, y eso es algo que su director comprende, ya que tanto su guion como la atmósfera creada contribuyen a crear una historia sólida, que capta la atención del espectador.

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Southpaw (2015)

Southpaw_posterEs conocida la estrategia de Hollywood al momento de narrar películas que giran en torno al boxeo. Como se trata de un deporte tan violento, se aprovecha de hacer un paralelo entre la actividad profesional de los protagonistas y sus vidas personales, transformando los golpes que reciben en el ring en un símbolo de las dificultades que deben enfrentar en el día a día. Sus personajes son seres quebrados, imperfectos, que ven en este deporte una manera de hacer lo que les gusta y salir adelante. Así se puede notar en clásicos del género como Raging Bull (1980) o Rocky (1976), y en ejemplos más contemporáneos como Million Dollar Baby (2004) y The Fighter (2010). La fórmula es utilizada incluso en cintas que tratan sobre otras actividades con una cuota similar de brutalidad, como la lucha libre en The Wrestler (2008) y las artes marciales mixtas en Warrior (2011).

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