Spy (2015)

Spy_posterLa carrera cinematográfica de Melissa McCarthy ha sido bastante irregular. Debido a películas como Identity Thief (2013) o Tammy (2014), la actriz se ha ganado más de algún detractor, pero sus colaboraciones con el director Paul Feig han sacado a relucir su notorio talento cómico. Comenzando con Bridesmaids (2011), que le valió una sorpresiva nominación en los premio Óscar en la categoría de mejor actriz de reparto, McCarthy continuó con The Heat (2013), una comedia policial que protagonizó junto a Sandra Bullock, y ahora estrenó una tercera cinta, Spy (Spy: Una espía despistada), que sigue la buena racha que tiene con Feig. Esto además sirve para preparar el terreno a la nueva versión de Los Cazafantasmas que se estrenará el próximo año, donde aparecerá junto a Kristen Wiig, Kate McKinnon y Leslie Jones.

Sigue leyendo

Kung Fury (2015)

Kung_Fury_posterPara que una película alcance la esquiva categoría “tan mala que es buena”, no basta que tenga actuaciones malas, un guión ridículo o efectos especiales de baja calidad. Más importante que estos elementos es la intención que está detrás de la obra. Cintas como Plan 9 from Outer Space (1959), Troll 2 (1990), Takilleitor (1996) y The Room (2003) se han convertido en verdaderos clásicos debido a que las personas que participaron en ellas creían que estaban haciendo algo de buena calidad. Es esta ingenuidad, combinado con lo deplorable del resultado, lo que genera una profunda fascinación en el espectador, quien además se entretiene intentando adivinar qué los llevó a tomar ese tipo de decisiones.

Sigue leyendo