Don Jon (2013)

ImageEl caso de los actores que se han convertido en directores no es algo nuevo. Ya en el cine mudo, comediantes como Buster Keaton o Charlie Chaplin comenzaron sus carreras en proyectos ajenos, pero poco a poco adquirieron un rol más activo en sus proyectos, llegando a convertirse en verdaderos autores de sus películas. De hecho, uno de los directores estadounidenses más importantes de la historia, Orson Welles, comenzó como actor de teatro y posteriormente asumió la tarea de director y guionista de sus cintas. En la actualidad la práctica no ha perdido fuerza, siendo el ejemplo más claro el de Ben Affleck, quien el año pasado fue premiado numerosas veces por su película Argo (2012).

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