Knock Knock (2015)

Knock_Knock-posterAdemás de otorgarle popularidad al director Eli Roth, la película Hostel (2005) sirvió como base para el nacimiento de un nuevo –y controvertido- subgénero del cine de terror, el denominado torture porn. Se trata de películas que muestran a personajes sometidos a tratos inhumanos, con un alto grado de crueldad, y donde los elementos sexuales también están presentes, ya sea en escenas donde se muestran desnudos o en la sensación general que producen estas obras, creando una especie de fascinación morbosa en el espectador. En su nuevo trabajo, Knock Knock (Knock Knock: Seducción fatal), el director parece regresar a este concepto, aunque lo hace desde una perspectiva más literal. La tortura no es tan gráfica como en sus películas anteriores, pero los aspectos violentos todavía están ahí, y el sexo pasa a ocupar el gran foco de atención, tanto así que su premisa parece sacada de una cinta pornográfica.

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Aftershock (2013)

ImageEl cine chileno no ha sido desarrollado en su totalidad. Es cierto que en los últimos años se han estrenado películas que han tenido un buen pasar por festivales a lo largo del mundo, pero la cinematografía de un país no solo consiste en dramas que exploran el día a día de algún personaje complejo y perturbado. Los países necesitan además desarrollar su cine de género, las grandes producciones, el cine palomitero. Directores como Ernesto Díaz Espinoza, Pablo Illanes o Jorge Olguín han intentado crear películas que apuntan a esto, pero aún se trata de un área poco explorada en el cine nacional. Es por eso que llama la atención el esfuerzo de Nicolás López por crear una película que mezcla el cine de catástrofe y el de terror, con miras a dar vida a algo que el director llama “Chilewood”.

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Inglourious Basterds (2009)

inglourious-basterdsHace meses que no iba al cine. Estaba esperando alguna película que valiera la pena ver, y que al momento de pagar la entrada no me diera un remordimiento interno por el gasto que significaba -la condición económica no me ha favorecido este último tiempo. Pero sabía que algún día iba a llegar a Chile una de esas cintas que hay que ver sí o sí, de esas que valen cada peso que uno paga. Y el jueves llegó. Puede que Inglourious Basterds (Bastardos sin gloria) no sea la mejor película de Quentin Tarantino (en mi opinión ese honor lo tiene Pulp Fiction), pero eso no significa que sea una mala película, de hecho, creo que es muy buena, una de las mejores cintas que he visto en mucho tiempo.

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