Bad Times at the El Royale (2018)

Bad_Times_at_the_El_Royale-posterEl director Drew Goddard sabe que si se va a ambientar una película casi exclusivamente en un solo lugar, ese espacio debe ser dotado de una cierta personalidad para evitar la monotonía y repetición a lo largo del metraje. Así como ocurría con los hoteles de Psycho (1960) y The Shining (1980), el de Bad Times at the El Royale también presenta algunos rasgos distintivos que lo convierten en algo más que un simple telón de fondo para lo que ocurre en la pantalla. Una de las estrategias utilizadas para lograr esto es recurrir al misterio, revelando que el lugar donde transcurre la historia esconde más de lo que muestra a simple vista, algo que Goddard ya había ocupado en su anterior largometraje, The Cabin in the Woods (2012).

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