Queen & Slim (2019)

Queen_&_Slim-posterCuando uno piensa en cineastas que empezaron sus carreras haciendo videos musicales, como Spike Jonze, Tarsem Singh o Michel Gondry, por lo general los asociamos con el manejo de un estilo sobresaliente, el que fue potenciado por las posibilidades que les entregaba ese medio. La versatilidad de esa industria les da las herramientas necesarias para experimentar, lo que luego puede ser replicado en sus trabajos cinematográficos. Sin embargo, es menos habitual encontrar casos donde además de la dimensión estética, el trabajo de esos realizadores refleje una posición política igual de poderosa, cuestión que Melina Matsoukas demostró con el estreno de su largometraje debut Queen & Slim, siendo la transición de los videos musicales al cine una extensión de la posición ideológica que ya había desarrollado en esa primera etapa.

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Onward (2020)

Onward-posterAl igual que su anterior largometraje original, Coco (2017), y su próximo estreno, Soul (2020), la más reciente película de Pixar, Onward (Unidos), gira en torno a la muerte. Es una coincidencia llamativa, sobre todo para un estudio que se dedica a hacer obras dirigidas a un público familiar, pero estas historias no caen en lo morboso, ya que toman un tema difícil como ese y le dan un enfoque más amigable, sobre todo con la noción de que la muerte no significa el último capítulo de nuestro viaje. Para introducir la posibilidad de que alguien puede volver a existir incluso después de fallecido, lo sobrenatural y la magia se convierten en herramientas fundamentales, algo que le permite a la cinta dirigida por Dan Scanlon sumergirse en el género fantástico.

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Ready Player One (2018)

Ready_Player_One-posterNo soy muy asiduo a leer libros justo antes de ver sus adaptaciones cinematográficas. Tiene que existir una razón muy poderosa para que lo haga. Este año, por ejemplo, ha sido una excepción, ya que van dos libros que he leído como preparación para alguna película. La primera fue The Disaster Artist (2017), cuyo libro ya tenía ganas de leer desde hace tiempo, siendo el estreno de la versión de James Franco una buena excusa para finalmente hacerlo. El segundo caso viene de parte de Ready Player One, pero no lo hice esperando encontrar un libro bueno, todo lo contrario. Lo que me motivó fue un morbo parecido al que me llevó a leer Fifty Shades of Grey: ver si el libro era tan deficiente como los párrafos sueltos que leí previamente.

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