Coherence (2013)

coherence-posterTrabajar con un número limitado de elementos y recursos en una película puede ser complejo. Se arriesga caer en un resultado tedioso, donde las locaciones y los personajes escasos que aparecen en la pantalla pueden perder interés para el espectador a medida que los minutos avanzan. Pero en caso de funcionar, el resultado puede ser de gran calidad, lo que se puede ver en un ejemplo tan clásico como 12 Angry Men (1957), o en cintas más contemporáneas como The Man from Earth (2007), Buried (2010) y Locke (2013). En tales casos, el bajo presupuesto despoja a la película de ornamentos innecesarios, centrando la atención en lo realmente fundamental, como los personajes y la trama.

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