Paddington 2 (2017)

Paddington_2-posterLa película Paddington (2014) funcionó gracias a un delicado equilibrio que le permitió ser encantadora sin llegar a lo empalagoso, abrazar su espíritu infantil sin caer en lo simplón, y darle importancia a su dimensión estética sin terminar siendo superficial o intrascendente. Este logro se debió principalmente a su honestidad, a través de la cual logró crear un resultado genuino, y al respeto que demostró tanto por el material en el que estaba basada como por el público al que iba dirigida. Se trata de un enfoque que es difícil de precisar con palabras, pero que le entrega un valor adicional a la obra, alejándola del terreno del entretenimiento familiar desechable; es parecido a esa chispa que caracteriza a las películas de Pixar o Laika.

Sigue leyendo

Hail, Caesar! (2016)

Hail_Caesar-posterA lo largo de sus carreras, los directores de cine van cultivando un cierto estilo que los diferencia del resto, otorgándoles una impronta personal a sus obras. Se trata de una de las consecuencias propias de trabajar en el ámbito artístico, donde las características inherentes del autor pasan a definir aquello que crean. Esto es especialmente notorio en el caso de los hermanos Coen, cuya visión del mundo se ve reflejada de manera fiel en sus películas, las que pueden ser identificadas casi de inmediato por el tipo de humor que tienen, el énfasis que se le da a ciertas ideas o los personajes que las protagonizan. En su nueva cinta, Hail, Caesar! (¡Salve, César!), estos elementos son potenciados con más fuerza de lo normal, creando una comedia que tiene la marca de los directores en cada una de sus escenas.

Sigue leyendo

Paddington (2014)

Paddington-posterEn medio de la actual tendencia de hacer películas sobre personajes infantiles clásicos, y considerando el irregular resultado de esos proyectos, no se puede evitar sentir aversión cuando surge la noticia de una nueva adaptación. Eso es lo que me ocurrió cuando supe de la cinta Paddington, basada en el oso parlante creado por el escritor Michael Bond, que además tiene el inconveniente de estar basada en un personaje que no es demasiado conocido fuera del Reino Unido. El material promocional de la película solo servía para reforzar la idea de que estábamos ante una adaptación del montón, pero pese a este y otros prejuicios el resultado terminó siendo sorpresivamente positivo.

Sigue leyendo