Aftershock (2013)

ImageEl cine chileno no ha sido desarrollado en su totalidad. Es cierto que en los últimos años se han estrenado películas que han tenido un buen pasar por festivales a lo largo del mundo, pero la cinematografía de un país no solo consiste en dramas que exploran el día a día de algún personaje complejo y perturbado. Los países necesitan además desarrollar su cine de género, las grandes producciones, el cine palomitero. Directores como Ernesto Díaz Espinoza, Pablo Illanes o Jorge Olguín han intentado crear películas que apuntan a esto, pero aún se trata de un área poco explorada en el cine nacional. Es por eso que llama la atención el esfuerzo de Nicolás López por crear una película que mezcla el cine de catástrofe y el de terror, con miras a dar vida a algo que el director llama “Chilewood”.

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