The Irishman (2019)

The_Irishman-poster“Supe que pintas casas” (“I heard you paint houses”). Esa frase aparece durante los primeros minutos de la película The Irishman (El irlandés), de Martin Scorsese, con un enorme texto blanco sobre un fondo negro, el que vuelve a aparecer hacia el término del metraje, justo antes de los créditos finales. Es, también, el título del libro en el cual se basa la cinta, y una de las primeras cosas que el protagonista escucha cuando conoce a una de las personas más importantes de su vida. Se trata de un eufemismo, de una expresión en clave que hace referencia a una actividad violenta, de la cual el personaje principal es un experto, y cuya ilegalidad obliga a quienes la ocupan a recurrir a ese tipo de dobles sentidos y guiños indirectos para no incriminarse.

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Rocketman (2019)

Rocketman-posterSi las comparaciones entre Bohemian Rhapsody (2018) y Rocketman eran inevitables debido al tipo de historia que narran, lo son aún más por la participación que tuvo Dexter Fletcher en ambas. Fletcher estuvo ligado en un principio a la película sobre la banda de rock Queen, pero el puesto de director fue finalmente otorgado a Bryan Singer. Sin embargo, la desvinculación de Singer de ese proyecto obligó a los realizadores a buscar alguien que lo reemplazara para terminar la cinta, y el encargado fue precisamente su antecesor. Su tarea, no obstante, estuvo bastante delimitada, ya que al hacerse cargo de una obra que ya había sido planeada e iniciada por otro cineasta, su trabajó consistió más que nada en tratar de emular ese enfoque ya definido, sin llamar demasiado la atención.

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Hellboy (2019)

Hellboy-posterA lo largo de su carrera, Guillermo del Toro ha demostrado una afinidad por los monstruos, a los que ve como representaciones de lo marginal, contraponiéndose a la noción de lo “normal”. Por eso, cuando adaptó el universo de Hellboy al cine, personaje de cómic creado por Mike Mignola y publicado por la editorial Dark Horse Comics, tanto la película homónima de 2004 como su secuela de 2008 presentaban una cuota de humanidad que complementaba sus elementos más fantásticos. El director mexicano no se limitó solo a traspasar esas historias a un nuevo medio, sino que les agregó una impronta personal que convirtió a esas cintas en creaciones tan suyas como del autor de los respectivos cómics.

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